Parashat Haazinu

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¿Sabías que Rosh Hashaná celebra el cumpleaños de la humanidad? Según la tradición, desde el atardecer del 11 de septiembre, entramos en el año 5787 desde la creación de nuestros primeros padres: Adam y Eva. El sonido del shofar nos invita a volver a empezar, mientras que la manzana con miel nos promete un ciclo lleno de dulzura.

Que este año tengamos el mérito de ver

las bendiciones ilimitadas del Eterno,

el D-s Altísimo:

las que ya están,

las que nos envuelven cada día,

las que están ante nuestros ojos.

Si empezamos a contarlas,

no tendríamos cuándo terminar.

¿Empezamos a contar las bendiciones? 😉

¡Shaná Tová!


Un mensaje para el alma en este nuevo ciclo:

(Devarim 32:10–11)
Lo halló en tierra desierta,
en soledad de aullido salvaje.
Lo rodeó, lo cuidó,
lo guardó como a la niña de Sus ojos.
Como el águila que despierta su nido
y se cierne sobre sus polluelos,
extiende Sus alas, lo toma
y lo lleva sobre su plumaje.
(Devarim 32:39)
Ved ahora que Yo soy,
Yo mismo, y no hay D-s conmigo.
Yo hago morir y Yo hago vivir;
Yo hiero y Yo sano:
nadie puede escapar de Mi mano.

 

Quien desee leer Haazinu completo, como lo guardé años atrás:

https://ritasibbick.org/2022/10/08/ha-azinu-3/

 

 

 

Parashá, “תְּרוּמָה” (Terumá)

 


“Veyasu li Mikdash, veshajanti betojam”

“Y me harán un santuario, y habitaré en medio de ellos.” (Éxodo 25:8)

 

Screenshot

Terumá: El Santuario que Construimos Juntos

Muchos de ustedes me han escrito preguntando por este espacio, buscando esa chispa de las ‘Altas Fiestas’o de nuestras Parashot semanales. Como un padre que guía a su hijo con paciencia, la Torá nos enseña que a veces necesitamos detenernos para entender cómo construir mejor. Hoy, viernes 10 de abril (23 de Nissan), retomamos este camino juntos.

La enseñanza de la semana:

“En la Parashá Terumá, nos encontramos con el diseño del Mishkán (el Tabernáculo). El Rabino Sacks, nos recordaba que Di-s no necesita un lugar donde vivir, sino que nosotros necesitamos un espacio donde aprender a recibirlo.

La palabra Terumá no significa simplemente ‘donación’, sino ‘elevar’. Cuando damos de lo nuestro para construir un bien común, no perdemos algo; nos elevamos nosotros mismos. Es en ese esfuerzo colectivo, en esa unión de manos (como la imagen que comparto), donde lo divino decide habitar.

Hoy contamos nuestra novena noche del Omer.

Estamos en el proceso de refinarnos, paso a paso. La Torá se detiene en cada detalle del Santuario porque nos enseña que la excelencia está en el cuidado de lo pequeño. Si logramos percibir lo sagrado en lo cotidiano, lo encontraremos en lo extraordinario.

Gracias por sus mensajes y por seguir aquí. Mi deseo para este Shabat es que cada uno de nosotros sea un santuario donde la paz y la armonía encuentren un hogar.

¡Shabat Shalom para todos!

Fuentes para profundizar:

• Rabbi Sacks (Z”L):

Two Narratives of Creation – Parshat Terumah

• Chabad.org:

Perspectivas sobre la Parashá de la semana