La Elección entre la Bendición, la Santidad y la Vida
En la Parashá Re’eh (Deuteronomio 11:26–16:17), Moshé pone ante el pueblo una decisión trascendental: la bendición que nace de la obediencia o las consecuencias de apartarse del camino del Eterno.
Esta porción de la Torah, demuestra que la espiritualidad, no flota en las nubes, sino que se manifiesta en lo que comemos, en cómo protegemos al necesitado y en la forma en que organizamos nuestra comunidad.
I. Estructura y Temas Clave de la Parashá
1. La Elección: Bendición y Maldición (Dt 11:26–32)
La Decisión: Moshé presenta la elección entre la obediencia (bendición) y el desvío tras falsas ideologías e idolatrías (maldición).
Los Montes: Se ordena proclamar las bendiciones desde el Monte Gerizim y las maldiciones desde el Monte Ebal.
2. Un Solo Lugar de Adoración y Pureza del Culto (Dt 12:1–32)
Erradicación de la Idolatría: Destrucción de altares y centros de culto pagano en la tierra.
El Lugar Elegido: El culto debe rendirse únicamente en el sitio que el Eterno elija para establecer Su Nombre, evitando las prácticas aborrecibles de las naciones (como el sacrificio de hijos).
Prohibición de la Sangre: Se permite el consumo de carne limpia para alimento, pero la sangre, donde reside la vitalidad (néfesh), debe derramarse en tierra y jamás consumirse (Dt 12:16, 23–25).
3. Advertencia contra los Falsos Profetas (Dt 13:1–18)
La Prueba: Si surge un profeta o soñador con señales reales pero invita a seguir a otros dioses, se trata de una prueba del Eterno para examinar la fidelidad del corazón.
4. Identidad, Santidad Alimentaria y Leyes de Kashrut (Dt 14:1–21)
Pueblo Santo: Prohibición de costumbres de duelo paganas (incisiones en la piel).
Distinción Alimentaria: Aislamiento de especies biológicamente nocivas y conservación de animales puros.
5. El Diezmo y la Generosidad Social (Dt 14:22–29)
Uso del Diezmo (Ma’aser): Separar el diezmo anual. Si la distancia al lugar elegido es grande, se convierte en dinero para adquirir alimentos en el sitio sagrado y regocijarse en familia.
Sostén Comunitario: Obligación de compartir y proveer para el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda.
6. El Año Sabático (Shemitá) y el Cuidado del Pobre (Dt 15:1–23)
Remisión de Deudas: Cada siete años se perdona la deuda entre hermanos.
Corazón Generoso: Advertencia contra la avaricia: “Nunca faltarán pobres en la tierra; por eso te ordeno que abras tu mano a tu hermano” (Dt 15:11).
Liberación de Siervos: Emancipación de hebreos al séptimo año, otorgándoles recursos para iniciar una vida digna.
7. Las Tres Fiestas de Peregrinación (Shalosh Regalim) (Dt 16:1–17)
Pésaj: Memoria de la liberación de Egipto y la prisa por la libertad. Se come pan sin levadura (matzá) durante siete días como símbolo de humildad y abstención de jametz.
Shavuot: Celebración de la entrega de la Tora en el Sinaí y gratitud por la cosecha de las primicias de la tierra con regocijo comunitario.
Sucot: (Deuteronomio 16:13-15) Fiesta de las Cabañas durante siete días. Recuerda los 40 años en el desierto bajo las nubes de gloria del Eterno y la unión de las Cuatro Especies (Arbaat HaMinim).
Presentación: Todo varón debe presentarse ante el Eterno en las tres festividades con ofrendas proporcionales a su bendición.
II. Santidad en la Mesa: La Sabiduría del Kashrut y la Biología Moderna
El Creador del cuerpo humano es el mismo Creador de la Torá. Por ello, las leyes de Kashrut son leyes de conservación biológica.
Categoría: “Terrestres”
Animales Permitidos (Puros): Rumiantes con pezuña hendida (Vaca, oveja, cabra, ciervo).
Animales Prohibidos (Impuros): No rumiantes o sin pezuña hendida (Cerdo, camello).
Razón Biológica y Sanitaria: Los rumiantes poseen múltiples estómagos que procesan la comida lentamente (24+ horas), filtrando toxinas. El cerdo digiere en solo 3-4 horas, acumulando parásitos (Trichinella), bacterias (Salmonella) y toxinas directamente en su grasa y carne.
Categoría: “Acuáticos”
Animales Permitidos (Puros): Aquellos con aletas y escamas.
Animales Prohibidos (Impuros): Sin aletas ni escamas (Mariscos, camarones, cangrejos, moluscos, bagre).
Razón Biológica y Sanitaria: Los mariscos son los “filtradores” y limpiadores del fondo marino. Acumulan metales pesados (mercurio, plomo), biotoxinas y microplásticos. Su alto contenido de purinas eleva el ácido úrico y desencadena patologías metabólicas.
Categoría: “Aves e Insectos”
Animales Permitidos (Puros): Aves puras (Gallina, pavo, paloma).
Animales Prohibidos (Impuros): Aves de rapiña, carroñeras e insectos alados.
Razón Biológica y Sanitaria: Las aves carroñeras consumen cadáveres en descomposición llenos de patógenos. Su consumo transmite vectores infecciosos al ser humano.
III. Obediencia por Fe y la Evidencia Científica Contemporánea
Cuando el pueblo de Israel se paró al pie del monte, exclamó con una sola voz: “Na’asé VeNishmá” (“Haremos y escucharemos” – Éxodo 24:7).
No exigieron un análisis de laboratorio ni una lección de anatomía para obedecer; confiaron en la Infinita Sabiduría del Eterno.
Hoy, la investigación epidemiológica le da la razón a esa fe milenaria:
Las “Zonas Azules” de la Salud: Estudios clínicos de escala mundial, como los desarrollados por la Universidad de Loma Linda en California sobre la comunidad Adventista del Séptimo Día (quienes adoptaron el código alimentario bíblico de Levítico y Deuteronomio), revelan que esta población ostenta una de las mayores esperanzas de vida del planeta.
Prevención de Enfermedades: Los datos demuestran que abstenerse de carnes impuras y seguir los principios Bíblicos de nutrición reduce drásticamente:
“La incidencia de cáncer de colon y estómago. Las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión. La diabetes tipo 2, la obesidad y el síndrome metabólico.”
IV. Reflexión Filosófica e Histórica
Un modelo social sin precedentes: Mientras los códigos de la antigüedad (como el Código de Hammurabi) se redactaron para consolidar el poder y la propiedad de la élite, la Torá instituyó la primera red de protección social de la humanidad.
El año sabático (Shemitá), la cancelación de deudas y los diezmos obligatorios para el huérfano y la viuda transformaron la compasión en un deber civil e imperativo moral.
El sostén de la enseñanza y la equidad: El diezmo asignado al levita garantizó que los maestros e instructores de la ley no tuvieran que disputar tierras, manteniendo un sistema educativo y espiritual libre de corrupción materialista, mientras se garantizaba el plato de comida para el desamparado.
Conclusión
La Parashá Re’eh nos sitúa en el mismo lugar que a nuestros antepasados: ante una elección consciente. Acoger los mandamientos del Eterno no es un acto de ciega sumisión religiosa, sino la decisión sabia de alinear nuestra vida, nuestra salud y nuestra sociedad con las leyes fundamentales del Universo. Lo que el Eterno decreta para la santidad del alma, preserva de manera perfecta la vida del cuerpo.




