Shabbat Shalom

Adar 1, 5781
Febrero 13, 2021

Shemot – Exodus – Chapter 23

20 Behold, I am sending an angel before you to guard you on the way and to bring you to the place that I have prepared. כהִנֵּ֨ה אָֽנֹכִ֜י שֹׁלֵ֤חַ מַלְאָךְ֙ לְפָנֶ֔יךָ לִשְׁמָרְךָ֖ בַּדָּ֑רֶךְ וְלַֽהֲבִ֣יאֲךָ֔ אֶל־הַמָּק֖וֹם אֲשֶׁ֥ר הֲכִנֹֽתִי:
21 Beware of him and obey him; do not rebel against him, for he will not forgive your transgression, for My Name is within him. כאהִשָּׁ֧מֶר מִפָּנָ֛יו וּשְׁמַ֥ע בְּקֹל֖וֹ אַל־תַּמֵּ֣ר בּ֑וֹ כִּ֣י לֹ֤א יִשָּׂא֙ לְפִשְׁעֲכֶ֔ם כִּ֥י שְׁמִ֖י בְּקִרְבּֽוֹ:
22 For if you hearken to his voice and do all that I say, I will hate your enemies and oppress your adversaries. כבכִּ֣י אִם־שָׁמ֤וֹעַ תִּשְׁמַע֙ בְּקֹל֔וֹ וְעָשִׂ֕יתָ כֹּ֖ל אֲשֶׁ֣ר אֲדַבֵּ֑ר וְאָֽיַבְתִּי֙ אֶת־אֹ֣יְבֶ֔יךָ וְצַרְתִּ֖י אֶת־צֹֽרְרֶֽיךָ:
23 For My angel will go before you, and bring you to the Amorites, the Hittites, the Perizzites, the Canaanites, the Hivvites, and the Jebusites, and I will destroy them. כגכִּֽי־יֵלֵ֣ךְ מַלְאָכִי֘ לְפָנֶ֒יךָ֒ וֶֽהֱבִֽיאֲךָ֗ אֶל־הָֽאֱמֹרִי֙ וְהַ֣חִתִּ֔י וְהַפְּרִזִּי֙ וְהַכְּנַֽעֲנִ֔י הַֽחִוִּ֖י וְהַיְבוּסִ֑י וְהִכְחַדְתִּֽיו:
24 You shall not prostrate yourself before their gods, and you shall not worship them, and you shall not follow their practices, but you shall tear them down and you shall utterly shatter their monuments. כדלֹֽא־תִשְׁתַּֽחֲוֶ֤ה לֵאלֹֽהֵיהֶם֙ וְלֹ֣א תָֽעָבְדֵ֔ם וְלֹ֥א תַֽעֲשֶׂ֖ה כְּמַֽעֲשֵׂיהֶ֑ם כִּ֤י הָרֵס֙ תְּהָ֣רְסֵ֔ם וְשַׁבֵּ֥ר תְּשַׁבֵּ֖ר מַצֵּבֹֽתֵיהֶֽם:
25 And you shall worship the Lord, your God, and He will bless your food and your drink, and I will remove illness from your midst. כהוַֽעֲבַדְתֶּ֗ם אֵ֚ת יְהֹוָ֣ה אֱלֹֽהֵיכֶ֔ם וּבֵרַ֥ךְ אֶת־לַחְמְךָ֖ וְאֶת־מֵימֶ֑יךָ וַֽהֲסִֽרֹתִ֥י מַֽחֲלָ֖ה מִקִּרְבֶּֽךָ:

Readings for Mishpatím

Hastarah:

Kings II 11:17 – 12:17;  Isaiah 66:1;  Isaiah 66:23-24;  Isaiah 66:23

1 Adar, 5781

Febrerto 13, 2021

Parashat Mishpatim, sexta Porción (Éxodo 23: 20-23: 25)

(22) He aquí, envío un ángel delante de ti para que te guarde en el camino y te lleve al lugar que he    preparado.

(23) Cuídate de él y obedécelo; no te rebeles contra él, porque él no perdonará tu transgresión, porque Mi Nombre está dentro de él.

(24) Porque si escuchas su voz y haces todo lo que digo, odiaré a tus enemigos y oprimiré a tus adversarios.

(25) Porque mi ángel irá delante de ti y te llevará al amorreo, al hitita, al ferezeo, al cananeo, al heveo y al jebuseo, y los destruiré.

(26) No te postrarás ante sus dioses, ni los adorarás, ni seguirás sus prácticas, sino que los derribarás y destrozarás sus monumentos.

(27) Y adorarás al Señor, tu Dios, y él bendecirá tu comida y tu bebida, y yo quitaré la enfermedad de en medio de ti.

Lectura de  Mishpatím

Haftarah:

Kings II 11:17 – 12:17; Isaiah 66:1; Isaiah 66:23-24; Isaiah 66:23

Isaías 66

(1) Así dice el Eterno: El cielo es mi trono y la tierra es el estrado de Mis pies. ¿Dónde está la casa que Me podráis construir ? ¿Dónde está el lugar que podría ser Mi lugar de descanso.

(23) Y acontecerá que de una luna nueva a otra y de un sábado a otro, toda criatura vendrá a reverenciarme, dice el Eterno.

 

 

Shabbat Shalom

Shevat 24, 5781

Febrero 6, 2021

Torah Reading:

Haftarah:

Isaiah 6:1-13

Yitro in a Nutshell

Exodus 18:1–20:23 

En el año en que murió el rey Uzías (Uziyahu), vi al Señor sentado sobre su trono eminente y su manto henchía el Templo.

(2) Sobre Él estaban los serafines; cada uno tenía seis alas, dos cubrian su rostro, dos cubrían sus pìes y dos para volar.

(3) Y se gritaban unos a otros, exclamandose:”¿Santo, santo, santo es el Eterno de los Ejércitos . La tierra esta pletórica de Su gloria!”

(4) Y temblaban los quiciales de la puerta ante la voz de quienes gritaban, y la Casa estaba saturada de humo.

(5) Entonces dije: “¡Ay de mí que estoy perdido ya que soy hombre de labios impuros y vivo  en medio de un pueblo de labios impuros ya que he visto al Rey, al Eterno de los Ejercitos!”.

(6) Entonces, voló hacia mí uno de los serafines, con un carbón encendido en la mano que había tomado del altar con pinzas.

(7) y tocó mi boca con él diciendo: “He aquí esto a tocado tus labios y tu iniquidad te ha sido quitada, tu pecado ha sido expiado”.

(8) Y oí la voz del Señor, diciendo:”¿A quién y quién ha de ir por nosotros?”; y respondí: “Aquí estoy, Envíame”.

(9) Y contestó Él: Vete y dile a tu pueblo: “Oíd, mas no comprendáis; mirad pero no conozcáis!”.

(10) Embota el corazón de este pueblo, endurece sus oídos y cierra los ojos para que viendo con sus ojos, oyendo con sus oídos y comprendiendo con su corazón, no retorne si sea sanado”.

(11) Y le pregunté: “¿Por cuánto tiempo, oh Señor?”, y contestó: “Hasta que las ciudades queden sin habitantes y las casas sin moradores y que la tierra sea desolación total;

(12) hasta que el Eterno haya alejado a los hombres y que los sitios abandonados sean muchos en medio de la tierra.

(13) Y si todavía quede en ella la décima parte, ésta volverá a ser destruida. Mas como la encima y el roble cuya cepa queda aun cuando arrojen las hojas, así la santa primogenitura ha de quedar también!.