Desde la noche del 25 de Kislev, el día 24 de diciembre hasta la del 31 de diciembre, cada día encenderemos una vela para promulgar el milagro que aconteció en los tiempos de los macabeos, hasta completar las 8 velas. De esta forma, conmemoramos el milagro de las velas que ardieron durante 8 días aunque había aceite solamente para un día. Te resumo un poco la historia: cuando los macabeos derrotaron a los griegos, en la época del II Templo, entraron en el Beit Hamikdash después de la ocupación y solamente encontraron una vasija pequeña con aceite suficiente para que ardiera la menorá durante un día. Ya que era el único aceite kasher que pudieron encontrar, prendieron la menorá con ese aceite. El milagro sucedió durante los siguientes 8 días, en los cuales la llama siguió ardiendo y fue el tiempo exacto que necesitaron para fabricar de nuevo aceite kasher. Este es uno de los milagros que más tiempo se prolongó. Por eso hoy en día hacemos público el milagro de Janucá y encendemos las velas durante estos días. Es una época muy especial y acogedora en la que la familia se reúne para disfrutar de comidas ricas y de las luces resplandecientes que iluminan todos los hogares judíos en el mundo entero.
Los primeros asentamientos permanentes que datan de la Edad del Bronce (tercer milenio AC), eran canaanitas. Canaán es el nombre del hijo de Cam y nieto de Noé(…)
Las tribus hebreas iniciaron la conquista de Canaán hacia 1400 a.C. Fue un proceso lento, que duró varios decenios, y en el que los cananeos fueron finalmente expulsados o bien se fundieron en muchos casos con la tribu israelita, lo que dejo una impronta cananea en estas.
EVIDENCIAS ARQUEOLÓGICAS DE LA PRESENCIA JUDÍA EN JERUSALEM
Arqueólogos israelíes encontraron en Jerusalén un sello de arcilla de casi 3,000 años de antigüedad con la inscripción “Batl Lejem”, que significa Belén. La pieza se convierte así en la primera evidencia arqueológica sobre la existencia de la que luego sería la ciudad de Jesús.
El sello de arcilla, o bulla, de 1,5 centímetros de diámetro, fue desempolvado en la ciudad de Silwán, precisó el arqueólogo Eli Shukron, que estuvo a cargo de las excavaciones. Data del siglo VII o VIII antes de Cristo, de la época del primer templo judío de Jerusalén, y se usaba para sellar documentos, añadió.
Piedra Basáltica
Inscripción: Hazael alardea sus victorias sobre Israel.
Evidencia Arqueológica e Histórica de la Presencia Judía en Jerusalén
EL Israel moderno es la reinstauración del Estado judío en la Tierra de Israel, la cuna del pueblo judío.
La evidencia arqueológica muestra que el pueblo judío comenzó a desarrollar su religión y cultura distintiva hace unos 4.000 años en Israel.
Durante milenios, el pueblo judío ha tenido una ininterrumpida presencia física, tanto cuando Israel existió como Estado soberano como bajo dominación extranjera.
Como muestra la arqueología, Jerusalén es el centro religioso y político del pueblo judío desde la época del rey David, de la tribu de Judá en el pueblo de Belén, quien hizo allí su fortaleza y la capital de una nación judía unida llamada Israel alrededor del año 1000 AC ( II Samuel 25:7). [2]
Cristianos y musulmanes tienen libertad religiosa y acceso a los principales lugares sagrados en Jerusalén, aunque ninguno de ellos dos tienen allí una antigüedad que supere a la presencia judía en esa ciudad [3]