El presidente Trump conmemora el 7 de octubre con una visita de oración al Ohel.
El lugar sagrado Judío, más visitado de America del Norte, el lugar de descanso del Rebe, atrae a personas de todos los ámbitos sociales.
Chabad.org Staff
Publicado: October 7, 2024 3:02 PM
Al conmemorarse un año del ataque terrorista del 7 de octubre en Israel, el expresidente Donald Trump realizó una visita de oración personal el lunes por la tarde al Ohel en Queens, Nueva York, el lugar de descanso del Rebe, el rabino Menachem M. Schneerson, de justa memoria.
Millones de personas envían sus oraciones escritas por correo electrónico y correo postal al Ohel, mientras que unas 400.000 personas peregrinan allí cada año. Ubicado en el antiguo cementerio de Montefiore, el Ohel está abierto las 24 horas del día, los 7 días de la semana y desde hace mucho tiempo es un lugar de reflexión para ciudadanos particulares y líderes mundiales, Judíos y no Judíos, que acuden al lugar sagrado para rezar, buscar inspiración y hallar consuelo.
Trump fue recibido por el rabino Abba Refson, director del centro de visitantes del Ohel, y el rabino Motti Seligson, portavoz de Jabad-Lubavitch. También estuvieron presentes Yael, Adi y Roy Alexander, padres y hermano de Edan Alexander, que actualmente se encuentra retenido como rehén por terroristas en la Franja de Gaza; Jerry Wartski, un sobreviviente del campo de exterminio de Auschwitz; dos estudiantes universitarios Judíos que actualmente se manifiestan contra el antisemitismo en el campus; el rabino Yehuda Krinsky, presidente de Merkos L’Inyonei Chinuch, el brazo educativo del movimiento Jabad-Lubavitch; y el rabino Levi Shemtov, director de American Friends of Lubavitch en Washington, D.C., entre otros.
De camino al Ohel, Trump colocó algo de dinero en la gran caja de tzedaká cerca de la entrada, siguiendo la tradición Judía de aumentar las donaciones caritativas en esta época del año.
El Ohel del Rebe es el lugar sagrado Judío más visitado de Norteamérica y atrae a personas de todos los ámbitos de la vida, de una forma similar a la que solo se da en el Muro de las Lamentaciones en Israel.
Es habitual que la gente visite el Ohel para rezar cerca de un acontecimiento personal o profesional, ya sea un bar o bat mitzvah, una boda, un aniversario, la creación de un nuevo negocio o la superación de desafíos personales. De hecho, el expresidente ha sobrevivido a dos intentos de asesinato en los últimos meses.
En muchos sentidos, la visita de oración de Trump es la continuación de una tradición familiar: antes de ambas elecciones presidenciales, su hija, Ivanka Trump, y su yerno, Jared Kushner, realizaron visitas nocturnas y sin medios de comunicación al Ohel.
Reconocido como el rabino más influyente de la historia moderna, el Rebe ha sido honrado por todos los presidentes de Estados Unidos desde Jimmy Carter, quien en 1978 inició la tradición de proclamar el cumpleaños del Rebe como el Día de la Educación y el Compartir en Estados Unidos. En 1994, el Rebe recibió póstumamente la Medalla de Oro del Congreso en reconocimiento a su “vida y obra extraordinarias”.
El Rebe nació en 1902 en lo que hoy es Ucrania y llegó a los Estados Unidos en 1941 tras escapar de la Europa ocupada por los nazis. Una década después, tras el fallecimiento de su suegro y predecesor, el Sexto Rebe —el rabino Yosef Yitzchak Schneersohn, de justa memoria—, asumió el liderazgo del movimiento mundial Jabad-Lubavitch.
Lejos de centrarse únicamente en el resurgimiento del pueblo Judío, el Rebe dirigió su mirada hacia el mundo en general, haciendo hincapié en una visión universal de un mundo mejor. Habló de la bondad inherente a toda la humanidad y del potencial infinito de cada individuo y de cada buena acción. Creía en la necesidad fundamental de nutrir este bien dentro del hombre a través de una educación moral y ética, especialmente entre los niños, a quienes se les debe inculcar desde la más temprana edad que está en su capacidad cambiar el mundo para mejor.
A lo largo de su vida, el Rebe pasó miles de horas reuniéndose y comunicándose con personas de todos los ámbitos de la vida, entre ellos rabinos, estadistas y laicos, judíos y no judíos, incluidos los presidentes Carter y Ronald Reagan, Shirley Chisholm y Robert F. Kennedy.
Visitar el lugar de descanso de los justos es una tradición muy antigua en el Judaísmo. El Talmud relata cómo Caleb visitó Hebrón para rezar en la Maarat Hamachpela (“Cueva de los Patriarcas”), el lugar de descanso de los patriarcas y matriarcas bíblicos. Los lugares de descanso de los místicos y sabios Judíos en Israel y Europa se consideran espacios sagrados y han sido visitados por Judíos y no Judíos durante siglos.
El momento de la visita de Trump, dos días después de Rosh Hashaná, es significativo, ya que se pone especial énfasis en visitar estos sitios en los días previos a Rosh Hashaná y Yom Kipur.
34 “Dile a los hijos de Israel: El día quince del mes séptimo serán las fiestas de la Cabañas(Sucot) para el Eterno, que durará siete días.
Sucot, es considerada una de las festividades más importantes del Judaísmo, por ser una de las tres peregrinaciones (Pesaj, Shavuot y Sucot), en las que se acostumbra peregrinar a Jerusalem, donde antes estaba el Santo Templo (ahora, solo tenemos el muro del Templo).
Desde antaño, cuando Israel era un Reino, El Reino de Israel, el pueblo de Israel realizaba esta peregrinación en las fiestas solemnes para adorar al gran Rey, en Jerusalem.
Sukkat
Levítico 23: 42 Viviréis en cabañas esos siete días, cada nativo de Israel habitará en cabañas.
UNA MITZVA UNICA:
“Tu Sucá de Paz”.
LAS CUATRO ESPECIES
Son cuatro tipos de plantas que se utilizan en las bendiciones ceremoniales:
Rama de Palma (lulav), hojas de sauce(aravot), tres mirtos(hadassim), un cidro (etrog).
Las cuatro especies hablan de la diversidad y la unidad Judía.
Levítico 23:
40 Y tomaréis para vosotros frutos de cidra (árbol cítrico), hojas de palma, ramas de mirto y de sauce de arroyo, y os regocijamos ante el Eterno, vuestro Dios durante siete días.
41 Será una fiesta al Eterno de siete días en el año. Ley eterna será para vosotros esta fiesta, para que la celebréis anualmente cada mes séptimo.
Los Arba Minim son el precepto del hombre. En el caso de las mujeres, este precepto es opcional pero recomendado. El mejor lugar para llevar a cabo esta mitzvá es la sucá, la cabaña festiva al aire libre.
Sostiene ellulaven tu mano derecha (a menos que seas zurdo) con la espina dándote hacia la cara. Dirígete al este y di lo siguiente:
Bendito eres Tú, Hashem nuestro Di-s, Rey del universo, que nos santificó con Sus preceptos y nos ordenó respecto de tomar el Lulav.
Ahora levanta eletrogen tu mano izquierda.
El primer día de Sucot (o la primera vez en Sucot que hagas esto) a esta altura di lo siguiente:
Bendito eres Tú, Hashem nuestro Di-s, Rey del universo, que nos ha concedido vida, nos ha mantenido y nos has permitido llegar a esta ocasión.
Une ellulavcon eletrogy agítalos. ¡Ya hiciste la mitzvá!
Esa fuerza que mantiene a los electrones en su órbita y a los planetas en la suya, explota incesantemente dentro de las estrellas y es la oscuridad que llena el espacio vacío; esa fuerza es un todo único, y es Dios.
No es todo Dios. Es una expresión de Dios. Todo podría desaparecer en un solo instante, y para Él nada habría cambiado.
¿Dónde se puede encontrar a Dios en su totalidad? Donde Él desee ser encontrado.
En la festividad de Sucot, por ejemplo, Él se esconde dentro de unas ramas esparcidas sobre una choza de otoño.