Haftará para Shmini

2 Samuel 6:1-19

 

1 David convocó nuevamente a todos los escogidos de Israel, treinta mil. 

2 Y se levantó David y fue con toda la gente que estaba con él, desde Baala  Judá (Baalei Yehudá), para traer desde allí el arca de Dios,  la cual es llamada  del nombre, osea el Nombre del Eterno  de los Ejércitos, que habita entre los querubines. 
 
3 Y colocaron  el Arca de Dios en un carro nuevo, y la sacaron de la casa de Abinadab(Avinadav), que estaba en la colina: Uza y Ahío, hijos de Abinadab, condujeron el carro nuevo.
 
4 Y lo  sacaron de la casa de Abinadab, que estaba en la colina, con el Arca de Dios, y Ahío iba delante del arca. 
 
5 David y toda la casa de Israel tocaban delante del Eterno toda clase de instrumentos de madera de ciprés;  arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos.
 
Cuando llegaron al granero de Najón, Uza extendió su mano hacia el Arca de Dios, y la asió; porque los bueyes se desmandaron. 
 
Y encendió la ira del Eterno contra Uza: Dios lo hirió por su error, y  allí murió, por el Arca de Dios.
 
Y se apenó David porque el Eterno había castigado así a Uza. Y ese lugar fue llamado  Pérez-Uzá(la transgresión de Uzá), hasta el día de hoy.
 
Y  David temió al Eterno en aquel día, dijo: ¿Cómo vendrá a mí el Arca del Eterno? 
 
10 David entonces  no quiso trasladar el Arca del Eterno a su casa,  la ciudad de David; pero,  David lo llevo a la casa de Obed-Edom (Oved Edom), quiitita.
 
11 Y el Arca del Eterno quedo en la casa de Obed-Edom quiitita durante tres meses y el Eterno bendijo  a Obed-Edom y a toda su casa.
 
12 Y le fue referido a David, diciéndole: “El Eterno ha bendecido la casa de Obed-Edom y todo lo que le pertenece   por causa del Arca de Eterno”. Y David fue, trajo el Arca de Dios  de casa de Obed-Edom a la ciudad de David con alegría. 
 
13 Y fue así que cuando los que portaban el Arca de Dios hubieron andado seis pasos, David sacrificó un buey y un carnero cebado. 
 
14 Y danzó David ante el Eterno con todas sus ganas. David vestía un efod de lino.
 
15 De tal modo, David y toda la casa de Israel trajeron el Arca del Eterno con jubiloso bullicio, al sonido de trompeta. 
 
16 Y fue así que cuando el arca del Eterno  entraba a la ciudad de David,  Mical, la  hija de Saúl miró por la ventana, y vio al rey David saltando y danzando ante el Eterno; ella lo despreció en su corazón.
 
 17 Y trajeron el Arca del Eterno, y lo colocaron en su lugar en medio de la tienda que David le había levantado para ella.  David brindo holocaustos y ofrendas pacificas  ante el Eterno.

18 Y cuando David termino de ofrecer los holocaustos y los sacrificios pacíficos, bendijo al pueblo en el nombre de Eterno de los Ejércitos.

19 Repartió entre todo el pueblo, osea entre la muchedumbre del pueblo de de Israel,  tanto  a hombres como a mujeres, una torta hecha de cazuela y una torta dulce. Y cada uno se fue a su casa.

 

En la víspera del 28 de Nisán de 5751 (11 de abril de 1991), el Rebe de Lubavitch hizo un emotivo llamado a sus seguidores y a la comunidad Judía mundial para que intensificaran sus esfuerzos por traer al Mashíaj y la redención definitiva. 

Expresadas con angustia y en términos inusualmente personales, las palabras del Rebe conmocionaron profundamente a los jasidim presentes en su sinagoga y resonaron en todo el mundo.

 “¿Cómo es posible que la Redención aún no se haya alcanzado?”, exclamó el Rebe: 

¿ Porqué  a pesar de todo lo sucedido y hecho, el Mashíaj aún no ha venido?

¿Qué más puedo hacer? 

He hecho todo lo posible para que el mundo realmente exija y clame por la Redención,… 

Lo único que me queda por hacer es dejar el asunto en sus manos. 

Haz todo lo que esté a tu alcance para lograr esto: Una luz sublime y trascendente que necesita ser traída a nuestro mundo con herramientas prácticas… 

He hecho todo lo posible. 

Te lo dejo en tus manos. 

¡Haz todo lo posible para traer al justo redentor, de inmediato! 

He cumplido con mi parte. 

De ahora en adelante, todo está en tus manos…

 

“David, Rey de Israel, Vive”

    El Libro de los Salmos.


David fue el heredero espiritual del profeta Samuel. En la cadena de la Tradición, comenzando con Moisés en el Monte Sinaí, David fue el sexto, de la siguiente manera: Moisés, Josué, Pinás, Elí, Samuel, David. 

David fue para su pueblo no solo un rey de valor insuperable, sino también el líder espiritual. 

Se rodeó de los líderes espirituales más grandes y sabios de su tiempo, a saber, Mefiboset, Ahitofel, Ira el Jairita, Benaía hijo de Joiada, el profeta Natán y el vidente Gad. 

Ellos formaron el Tribunal Supremo de Israel (Sanedrín) bajo la presidencia del rey David.

La vida de David fue sagrada, consagrada a Dios y a su pueblo. 

No fue tanto por su valor y coraje como por la santidad de su carácter, expresada de forma tan conmovedora en su Libro de los Salmos, quizás el mas popular de todos los libros de la Biblia. 

Por su ingenio poético, su dulzura y su sincera piedad, el Libro de los Salmos es único.

Los Salmos de David abarcan cada etapa de su vida. 

En la historia de David, su exilio, persecución, luchas y su triunfo final, el pueblo Judío, tanto colectiva como individualmente, encuentra un fiel prototipo de su propia vida. 

No es de extrañar que el Libro de los Salmos haya servido a lo largo de los siglos como una fuente inagotable de inspiración, coraje y esperanza.

El fallecimiento de David

David falleció el sábado, coincidiendo con la festividad de Shavuot, en el año 2924 (837 años antes de la era común). Su reinado duró cuarenta años (2884-2924); Los primeros siete años reinó en Hebrón sobre la tribu de Judá, y los treinta y tres años restantes reinó en Jerusalén sobre todo Israel. 

Sin embargo, durante seis meses estuvo en el exilio durante la revuelta de Absalón.

Para el pueblo Judío, el rey David no ha muerto. 

Su memoria perdura para siempre en su Libro de los Salmos y en la esperanza mesiánica de Israel.

 Porque, como nos prometieron nuestros profetas, el Mesías será descendiente de David, rey de Israel.

 

Fuentes:

The Story of King David in the Bible

https://www.chabad.org/library/article_cdo/aid/520477/jewish/The-Story-of-King-David-in-the-Bible.htm

“David King of Israel Lives”

https://www.chabad.org/library/article_cdo/aid/464270/jewish/David-King-of-Israel-Lives.htm

SHEMINI

El nombre de la parashá, “Sheminí”, significa “octavo”.

 
En la Parashah Shemini se habla de 3 temas:
 
– Consagración del Tabernáculo
– Las muertes de Nadab y Abihu
– Las leyes dietéticas del kashrut
 
 
Consagración del Tabernáculo
 
En el octavo día de la ceremonia para ordenar a los sacerdotes y consagrar el Tabernáculo, Moisés instruyó a Aarón.
 
Levíticos 9:1-24
9 En el día octavo, Moisés llamó a Aarón y a sus hijos, y a los ancianos de Israel; 
 
2 y dijo a Aarón: “Toma para ti  un becerro para sacrificio expiatorio y un carnero sin defecto para holocausto y ofrécelos al Eterno (…)
 
22 Y Aarón alzó sus manos hacia el pueblo y lo bendijo; y descendió después  de ofrecer la expiación, el holocausto y el sacrificio pacífico.
 
23 Luego entraron Moisés y Aarón en el Tabernáculo de reunión, y al salir bendijeron al pueblo, momento en que se apareció la gloria del Eterno ante todo el pueblo.
 
 24 Y salió fuego de ante el Eterno; este fuego consumió el holocausto y la grasa que estaba en el altar, y el pueblo, al contemplar eso, entre exclamaciones de admiración, se prosternó rostro a tierra.
 

Las muertes de Nadab y Abihu

 
Levíticos 10:1-20
 
Por iniciativa propia, Nadab y Abiú, los hijos de Aarón, tomaron cada uno su brasero, pusieron incienso sobre él y ofrecieron fuego extraño que Dios no había ordenado. Y Dios envió fuego para consumirlos, y murieron.
 
Moisés le dijo a Aarón: «Esto es lo que el Señor quiso decir cuando dijo: “A través de los que están cerca de mí me muestro santo y obtengo gloria ante todo el pueblo”», y Aarón permaneció en silencio.
 
Moisés llamó a Misael y Elzafán, primos de Aarón, para que llevaran los cuerpos de Nadab y Abiú a un lugar fuera del campamento.
 
Moisés instruyó a Aarón y a sus hijos Eleazar e Itamar que no lloraran a Nadab y Abiú rasgando sus vestiduras ni dejando su cabello sin cortar, y que no salieran de la Tienda de Reunión.
 
Y Dios le dijo a Aarón que él y sus hijos no debían beber vino ni licor, cuando entraran en la Tienda de Reunión, para distinguir entre lo sagrado y lo profano.
 
 
Las leyes dietéticas del kashrut

La Tora establece las leyes dietéticas tanto en Levítico como en Deuteronomio 11:3-21

 
 
El primer mandato que Dios le dio al primer ser humano fue una ley dietética: 
 
“Puedes comer de cualquier árbol del jardín; pero no debes comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, porque si comes de él, morirás”. 
 
Las leyes dietéticas en Sheminí son paralelas a la prohibición dada a Adán. Como entonces, ahora, una nueva era en la historia espiritual de la humanidad, precedida por un acto de creación, está marcada por leyes sobre lo que se puede y no se puede comer.
 
¿Por qué? Al igual que con el sexo, también con la comida: estas son las actividades más primarias, compartidas con muchas otras formas de vida. 
 
Sin sexo no hay continuidad de la especie.
 
Sin alimento, ni siquiera el individuo puede sobrevivir. 
 
Por lo tanto, estas han sido el foco de culturas radicalmente diferentes. 
 
Por un lado, están las culturas hedonistas en las que la comida y el sexo se consideran placeres y se buscan como tales.
 
 Por otro lado, están las culturas ascéticas —marcadas por el aislamiento monástico— en las que se evita el sexo y se minimiza la ingesta de alimentos. 
 
Las primeras enfatizan el cuerpo, las segundas el alma.
 
 El Judaísmo, en cambio, concibe la condición humana en términos de integración y equilibrio. Somos cuerpo y alma.
 
 De ahí el imperativo judaico; ni hedonista ni ascético, sino transformador. 
 
Se nos manda santificar las actividades de comer y el sexo. 
 
De aquí surgen las leyes dietéticas y las leyes de pureza familiar (niddá y mikve), dos elementos clave de la kedushá, la vida de santidad.

 

Levítico 11:1-47

3 todo el que tiene pezuña partida y rumia podréis comer,

4 pero no comeréis los que solo rumian o solo tienen pezuñas paridas. Por ejemplo, el camello que rumia pero no tiene pezuña partida será inmundo para vosotros.

 

5 el conejo que rumia mas no tiene pezuña partida es inmundo;

 

6 la liebre, que rumia y no tiene pezuña partida es inmunda para vosotros;

 

7 el cerdo, que tiene pezuña partida y no rumia es inmundo para vosotros.

8 No comeréis su carne ni tocaréis sus cuerpos muertos porque son inmundos para vosotros.

 

9 De los animales que viven en el agua, comeréis los que tienen aletas y escamas, tanto de los mares como de los ríos y arroyos.

 

10 Todo ser viviente de los mares, ríos y arroyos que no tengan aletas y escamas, será abominable para vosotros.

11 Sus carnes y sus cuerpos muertos serán para vosotros cosa inmunda.

12 Todo lo que en el agua no tenga aletas y escamas será para vosotros abominación.

 

13 y de las aves no comeréis el águila, el quebrantahuesos y el halieto.

 

14 el milano, el buitre y otras aves de su especie;

15 el cuervo y otras aves de su especie;

 

16 el avestruz, la lechuza, la gaviota, el gavilán y otras aves de su especie;

 

17 el mochuelo, el somorgujo y el búho;

 

18 el cisne, el pelícano y el buitre egipcio;

 

19 la cigüeña, la garza y otras aves de su especie, la abubilla y el murciélago.

 

20 Todo volátil que anda en 4 patas (insectos) os será detestable.

21 pero podréis comer de tales criaturas si, aparte de sus cuatro patas, tenga dos piernas largas para saltar en la tierra.

22 Así, podréis comer la langosta y otros insectos de su especie, el saltamontes y otros insectos de sus especies, el grillo y otros insectos de su especie.

 

23 Los demás volátiles de cuatro patas serán para vosotros abominables.

24 Y por ello, os tornaréis impuros; quien toque el cuerpo muerto de ellos quedará impuro hasta el atardecer.

25 Si alguien lo haga deberá lavar sus vestiduras, no obstante lo cual quedará impuro hasta la puesta del sol.

26 Todo animal que tenga pezuñas no partidas y rumia será para vosotros inmundo y quien toque su cuerpo muerto quedará impuro.

27 Los que andan sobre las plantas de sus pies serán para vosotros inmundo, y quien toque sus cuerpos muertos quedará impuro hasta el atardecer.

28 Quien los transporte lavará sus vestiduras y será impuro hasta el atardecer.

29 También los animales entre los que andan por la tierra, serán para vosotros detestables: la comadreja, el ratón y la tortuga y otros animales de su especie.

 

30 Tambien el erizo, el camaleón, el lagarto, el caracol(de tierra) y el topo.

31 Son para vosotros impuros entre los animales.

 

41 Será para vosotros abominación todo reptil que se arrastra en la tierra.

42 Entre los reptiles que andan en la tierra, el que se arrastra por su vientre, el que anda en cuatro patas o el que tiene muchos pies os será detestable.

43 No impurificaréis vuestra alma con ningún reptil que se arrastra, no sea que os tornéis inmundos por ellos.

44 Por cuanto Yo soy el Eterno, vuestro Dios, vosotros os santificaréis, pues yo soy santo, por lo cual no mancharéis vuestra alma con ninguno de los reptiles que reptan sobre la tierra.

45 Yo soy el Eterno quien os sacó de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios. Santo seréis vosotros porque Yo soy Santo.

46 esa es la ley de los animales terrestres, de las aves y de los que moran en las aguas y de todo ser que se multiplica en al tierra,

47 para distinguir entre lo impuro y lo puro, y entre el animal que puede comerse y el que no se puede comer.