No torcerás el derecho, no harás acepción de personas ni admitirás regalos (sobornos), porque el soborno ciega los ojos del sabio y pervierte los juicios del justo. Sólo buscarás la justicia para que vivas y poseerás la tierra que el Eterno tu Dios te dio en heredad. Deuteronomio 16:19-20
La parashá de esta semana, Shoftim, siempre es leída en el primer shabat del mes de Elul. Como nada ocurre por accidente, esta parashá debe tener alguna enseñanza importante para implementar en este mes tan auspicioso.
Shoftim significa “jueces”. La Torá nos ordena designar una jerarquía de jueces en cada ciudad y provincia. A nivel literal, este mandamiento se refiere a los jueces que resuelven las cuestiones civiles, penales y religiosas. En un nivel más profundo, sin embargo, este mandamiento, así como sus detalles, tiene un gran significado para cada uno de nosotros y nuestras vidas personales.
Examinemos uno de los detalles de esta ley:
No pervertirás la justicia, no mostrarás favoritismo y no aceptarás el soborno…
Una vez que la Torá ya prohíbe la perversión de la justicia, ¿cuál es la necesidad de prohibir el soborno? ¿Acaso el soborno no es la manera más obvia de pervertir la justicia? Rashi, el prominente comentarista de la Biblia, explica que la Torá prohíbe el soborno, ¡inclusive si el que lo da lo hace con la condición de que el juez imparta un veredicto justo! Pues tan pronto como el juez es “sobornado”, está tentado de actuar en favor de dicha parte y no será capaz de emitir una decisión objetiva. Como continúa el versículo: ...porque el soborno enceguece los ojos del sabio. Tan pronto como existe una afinidad entre un juez y uno de los litigantes, este no está capacitado para presidir el caso.
Durante el mes de Elul, cada persona debe juzgar sus acciones y los logros del año anterior. Sin embargo, todos estamos “sobornados” de cierta manera por nuestro amor propio y somos incapaces de hacer una evaluación completamente justa. Por lo tanto, cada persona debe nombrar a un “juez”, un mentor espiritual imparcial que pueda emitir una opinión objetiva.
Además, el conocimiento de que al final de cada semana o cada mes tendrá que hablar de sus logros espirituales con otro es a menudo suficiente para colocar a una persona en el camino de la mejoría. Como dijo Rabí Iojanán ben Zakai a sus discípulos: “Si ustedes solo temieran a Di-s tanto como temen a sus semejantes…”.
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¡No sea sobornado!
¡No sea sobornado!
“No lo puedo entender”, dijo el entrenador del equipo de fútbol. “Era un partido tan importante que soborné al árbitro, y sin embargo aún así perdimos”.“Terrible, ¿no es cierto?” Admitió el capitán del equipo. “Se ve que no se confiar en nadie…”
My grandmother is called Rita Cristina and she is 103 years old. I said, Granny, today is Friday, 15 minutes till Shabbat!
She said: what are you waiting for? Turn the candles on
Mi abuelita se llama Rita Cristina, ella tiene 103 años.
Le dije: Abuelita, hoy es viernes, ¡faltan 15 minutos para Shabbat!
Ella respondió: ¡¡¡Qué esperas, prende las velas!!!
Encendido de velas (Hadlakat Nerot)
Al encender las velas de Shabat, la mujer dice la siguiente bendición:
Baruj atá Ado-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam asher kideshanu bemitzvotav, vetzivanu lehadlik ner shel Shabat.
Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado con tus preceptos y nos ordenaste el encendido de las velas de Shabat.
Si con el inicio de Shabat, acontece el comienzo de una festividad, al encender las velas la mujer dice la siguiente bendición:
Baruj atá Ado-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam asher kideshanu bemitzvotav, vetzivanu lehadlik ner shel Shabat veshel Iom Tov.
Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado con tus preceptos y nos ordenaste el encendido de las velas de Shabat y de Iom Tov.
Kidush de la Noche de Shabat
Al regresar de la sinagoga, se procede a bendecir el vino (Kidush) y se dice la siguiente bendición:
Día sexto:
Terminaron (de ser creados) los cielos y la tierra, y todos sus ejércitos. Y terminó Di-s en el día séptimo la obra que había hecho, y descansó en el día séptimo de toda la creación que hizo. Y bendijo Di-s el día séptimo, y lo consagró, porque en él reposó de toda Su obra, que había creado Di-s para hacer.
Atención señores:
Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que creas el fruto de la vid.
Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos santificaste con Tus preceptos y te deleitaste con nosotros; y con amor y agrado nos has impartido Tu Santo Shabat, en conmemoración de la obra de la creación, pues él es el primero de los días de Santa Convocación, recuerdo del Éxodo de Egipto y Tu Shabat Santo nos has impartido con amor y agrado. Bendito eres, Oh Señor, que santificas el Shabat.
Bendición a los Hijos
Luego del Kidush, los padres bendicen a sus hijos vivenciando así, la milenaria tradición. Con sus manos por encima de la cabeza de cada hijo, dice la siguiente bendición:
Quiera Di-s hacerte como Efráim y Menashé.
Que Di-s te bendiga y te proteja, que resplandezca Su Rostro hacia ti y te dé gracia, que vuelva Su Rostro hacia ti y te conceda la paz.
Quiera Di-s hacerte como Sará, Rivká Rajel y Leá.
Que Di-s te bendiga y te proteja, que resplandezca Su Rostro hacia ti y te dé gracia, que vuelva Su Rostro hacia ti y te conceda la paz.
Netilat Iadaim
Se lavan las manos como prescribe la halajá, antes de comer pan, y se bendice:
Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu al netilat iadaim.
Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que nos has santificado con tus preceptos y nos ordenaste la ablución de las manos.
Hamotzí
Se toman dos panes (jalot) y se bendice:
Baruj Atá A-do-nai, E-lo-he-nu Melej HaOlam HaMotzí Lejem Min HaAretz.
Bendito eres, Oh Señor, Di-s nuestro, Rey del Universo, que extraes el pan de la tierra.
Bendición Sacerdotal
Shalom Aleichem
Te acordarás del día de reposo(shabat, sábado) para santificarlo.
Seis días trabajaras y harás en ellos toda tu labor, pero el día séptimo, sábado, lo consagraras al Eterno, tu Dios, y ese día no harás labor alguna, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu animal, ni el extranjero que esta en tu casa, porque en seis días hizo el Eterno los cielos, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos y descansó el día séptimo; por eso bendijo el día sábado y lo santificó. Éxodo: 20:
Y el Eterno le dijo a Moisés: “Diles a los hijos de Israel: Éstas son las festividades sagradas a las que os convoca el Eterno. Seis días, trabajarás pero el séptimo será el sábado(shabat, reposo), de estricto descanso y santa convocación. No harás trabajo alguno en él. Es sábado para el Eterno, en todas vuestras moradas. Levítico 23:2,3
Y los hijos de Israel respetarán el sábado durante todas sus generaciones, perpetuamente.
Entre Mí y los hijos de Israel será señal eterna del Pacto, pues es seis días, hizo el Eterno el cielo y la tierra y el séptimo día, no trabajó y descansó”. Éxodo 31:16, 17
Si dejas de rechazar el Sábado, si te abstienes de dedicarte a tu negocio en Mi día sagrado y consideras el Sábado como un deleite, si consideras honroso el día sagrado del Eterno y lo honras, si no haces tus propios designios ese día, ni que ejerces tu negocio o hablas de él, entonces te deleitarás en el Eterno y te haré cabalgar sobre los lugares elevados de la tierra; te alimentaré con la herencia de Jacob tu padre porque la boca del Eterno la ha dicho así. Isaías 58:13-14