Los Salmos

Salmo 107

“Alabad al Eterno, porque es benevolente y Su misericordia perdura para siempre”. (2) Así digan los redimidos del Eterno, a quienes Él libro de la mano del adversario, (3) y reunió de las tierras, desde el oriente hasta el occidente, y desde el norte, y desde el mar. (4) Vagaron por el desierto donde nada había. No encontraron morada alguna. (5) hambrientos y sedientos, sus almas desfallecieron. (6) Entonces clamaron al Eterno en medio de sus tribulaciones, y Él los libró de sus aperturas. (7) Y los condujo por un camino derecho, para que pudieran ir a una ciudad habitada. (8) Alaben ellos al Eterno por Su misericordia y Sus obras maravillosas para con los hijos de los hombres, (9) porque satisfizo el alma ansiosa, y al alma hambrienta, Él la llenó de bien. (10) estaban sentados en tinieblas y en la sombra de la muerte, cautivos por la aflicción y por hierro, (11) porque se habían rebelado contra las palabras de Dios y habían desoído e consejo del Altísimo. (12) Por lo tanto Él humilló el corazón de ellos con trabajos. Tropezaron y no hubo quien los ayudara. (13) Clamaron al Eterno en medio de sus padecimientos, y Él los salvó, (14) Sacándolos de las tinieblas y de la sombra de la muerte y rompiendo sus cadenas. (15) Alaben ellos al Eterno por Su misericordia y por Sus obras maravillosas para con los hijos de hombre, (16) porque Él rompió los portones de bronce y cortó las barras de hierro aprisionadoras (17) Enloquecidos por el camino de sus transgresiones, y afligidos a causa de sus iniquidades, (18) sus almas aborrecían toda clase de alimento, y se acercaban a los portones de la muerte. (19) Clamaron pues al Eterno en medio de sus tribulaciones, y Él los salvó. (20) Envió Su palabra y los sanó, y los libró de sus tumbas. (21) Alaben ellos al Eterno por Su misericordia y por sus obras maravillosas para los hijos de los hombres, (22) y ofrezcan los sacrificios de alabanzas declaren Sus obras cantando. (23) Los que bajan al mar en barcos, los que trafican en las grandes aguas, (24)vieron las obras del Eterno y sus maravillas en las profundidades. (25) Porque Él ordeno, y se levanta el viento tormentoso que levanta las olas, (26)las que ascienden al cielo y bajan a los abismos. Su alma se derrite por causa del mal. (27) Van de un lado a otro y tambalean como un borracho, y toda su sabiduría es tragada. (28) Claman (los marineros) al Eterno en su aflicción, y Él los saca de aperturas. (29) Aquieta la tormenta, de manera que las olas se aplacan. (30) Entonces se alegran porque las olas se aquietaron, y Él los conduce a su deseado puerto. (31) Alaben ellos al Eterno por Su misericordia y por Sus obras maravillosas para con los hijos de hombre. (32) Exáltenle también ante la congregación del pueblo, y alábenle en el consejo de los ancianos. (33) Él convirtió los ríos en un desierto, y los manantiales en tierra sedienta, (34) y una tierra fructífera en un erial salitroso, por la maldad de quienes moran allí.(35) Torna un desierto en un estanque de agua, y una tierra seca en manantiales, (36) y allí hace residir al hambriento, y establecen una ciudad para habitar, (37) y siembran los campos, y plantan viñedos, que rinden frutos abundantes. (38) Él también los bendice, de modo que se multiplican en gran manera, y no tolera que su ganado decrezca. (39) Y otra vez son disminuidos y abatidos, a causa de la opresión del mal y de los padecimientos. (40) Él derramó desprecio sobre los príncipes, y hace que vaguen en el desierto sin caminos. (41) Pero levanta al necesitado de la miseria y hace que su familia sea como un rebaño. (42) Lo ve el resto y se alegra, y todo la iniquidad cierra su boca. (43) El que sea sensato observe estas cosas, y considere las compasiones del Eterno.

Salmo 108

Cántico. Salmo de David. (2) Mi corazón está firme, oh Dios. Yo cantaré alabanzas con mi gloria. (3) Despierten el salterio y la lira. Yo despertaré al alba. (4) Te alabaré, oh Eterno, entre los pueblos, y Te cantaré alabanzas entre las naciones, (5)porque Tu misericordia es grande sobre los cielos, y Tu verdad alcanza hasta ellos. (6) Sé exaltado, oh Dios, sobre los cielos, y sea Tu gloria sobre toda la tierra. (7) Para que Tu amado sea librado, salva con Tu diestra, y respóndeme. (8) Dios habló en Su santidad para que yo me alegre, para que yo divida Siquem (Sh´jem) y mida el valle de Sucot. (9) Gaad (Guilád) es mía. Manasés es mía. Efraín es también la defensa de mi cabeza. Judá es mi cetro. (10) Moab es la vasija en que me lavo (los pies). Sobre Edom arrojo mi zapato. A filistea le grito. (11) ¿Quién me traerá a la ciudad fortificada? ¿Quién me conducirá a Edom? (12) ¿Acaso no nos has arrojado, oh Dios? Y Tú no acompañas, oh Dios, nuestros ejércitos. (13) Auxílianos contra el adversario, porque vana es la ayuda del hombre. (14) Con Dios podremos luchar con valentía, porque Él es Quien pisotea a nuestros adversarios.

Salmo 109

Para el director del coro. Salmo de David. ¡ Oh Dios de mi alabanza, no guardes silencio! (2) Porque la boca del inicuo y la boca del falso se han abierto contra mí. Me han hablado con lengua mentirosa. (3) Y me acorralaron con palabras de odio. Y pelearon contra mí sin causa. (4) A cambio de mi amor son mis adversarios. Pero yo soy todo plegaria. (5) Ellos me han devuelto mal por bien, y odio por mi amor. (6) (Y esta plegaria Te dirán:) “Pon Tú un hombre malvado sobre él, y tómele su diestra un adversario. (7) Cuando sea juzgado, que lo condenen. Y que se convierta su plegaria en pecado. (8) Sean pocos sus días. Que se encargue otro de él. (9) Sean sus hijos huérfanos, y su mujer viuda. (10) Sean sus hijos vagabundos, y pidan limosna, y busquen su pan en los sitios desolados. (11) Sáquenle sus acreedores todo o que tiene, y despójenle extraños del fruto de su trabajo. (12) No haya nadie que se muestre bondadoso con él, ni se muestre compasivo con sus huérfanos. (13) Sea su posteridad cortada. En al generación siguiente sea borrado su nombre. (14) Sea la iniquidad de sus padres cortada por el Eterno, y no sea borrado el pecado de su madre. (15) Comparezcan ellos delante del Eterno continuamente, para que Él corte la memoria de ellos de la tierra. (16) Por cuanto no se acordó de hacer el bien, sino que persiguió al pobre y al menesteroso, y estuvo siempre pronto para matar al desvalido. (17) Sí, amó la maldición y ésta se volvió sobre él, y no se complacía en bendecir, lo que estaba lejos de él. (18) Se vestía también de maldición como si fuera su vestimenta, y ella entró como agua en sus entrañas, y como aceite en sus huesos. (19) Que le sea como la indumentaria que viste, y como el ceñidor con que se ciñe continuamente”. (20) Todo eso quisieran pedirle al Eterno mis adversarios, y los que hablan mal contra mi alma. (21) Pero Tú, oh Dios el Señor, trataras conmigo por Tu nombre, porque grande es Tu misericordia. Y me librarás.(22) Porque soy pobre y necesitado, y mi corazón está herido dentro de mí. (23) me he convertido en una sombra que se alarga y me ha estremecido como la langosta. (24) Mis rodillas tiemblan de tanto ayuno, y mi carne está disminuida y no tiene grosura. (25) Me he vuelto un oprobio para ellos. Cuando me ven, sacuden la cabeza. (26) ¡Ayúdame, oh Eterno, Dios mío! ¡Sálvame conforme a Tu misericordia, (27) para que sepan que esa es Tu mano , y que Tú, oh Eterno, lo has hecho! (28) maldigan ellos, pero Tú bendecirás. Cuando se levanten, serán avergonzados, más Tu siervo se regocijará. (29) mis adversarios, se vestirá de confusión, y se pondrán su propia vergüenza como manto.(30) Prorrumpiré en grandes alabanzas al Eterno con mi boca. Sí, le alabaré entre la multitud, (31) porque se pone a la diestra del pobre, para salvarle de los que juzgan su alma.

Salmo 110

Salmo de David. El Eterno le dijo a mi señor: “Siéntate a Mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por escabel de tus pies”. (2) Enviará el Eterno desde Sión la vara de tu poder: “Gobierna en medio de tus enemigos” (3) Tu pueblo se ofrece voluntariamente en el día de tu poder, en adornos de santidad, desde el seno del alba. Tuyo es el rocío de tu juventud. (4) El Eterno ha jurado, y no se arrepentirá: “Tú eres un sacerdote para siempre, como lo fue Melquisedec (Malki Tzédec)”. (5) El Señor a tu diestra aplasta reyes en el día de Su ira. (6) Él juzgará entre las naciones. Las llenará de cadáveres. Aplastará la cabeza sobre la ancha tierra. (7) beberá del torrente del camino. Por tanto levantará la cabeza. (7) beberá del torrente del camino. Por tanto levantará la cabeza.

Salmo 111

(1) ¡Aleluyá! Alabaré al Eterno con todo mi corazón, en el consejo de los rectos, y en la congregación. (2) Grandes son las obras del Eterno, e investigadas por todos los que se complacen en ella. (3) Su trabajo es gloria y majestad, y su justicia perdura por siempre. (4) Hizo un recordatorio por sus obras maravillosas. El Eterno es benevolente y lleno de compasión. (5) Alimenta a quienes le temen. Siempre se acodará de su pacto. (6) Él declaró a Su pueblo el poder de Sus obras, Al darles la herencia de las naciones. (7) Las obras de Sus manos son verdad y justicia. Todos Sus preceptos son verdaderos. (8) Fueron establecidos para siempre. Fueron hechos verdad y rectitud. (9) Él ha enviado la redención a Su pueblo. Él ha ordenado Su pacto para siempre. Sagrado y terrible es Su nombre. (10) El temor del Eterno es el principio de la sabiduría. Buen entendimiento tienen todos los que cumplen (Sus mandamientos). Su alabanza perdura por siempre.

 

Salmo 112

¡Aleluya! Feliz es el hombre que teme al Eterno, Que se complace mucho en Sus mandamientos. (2) Su simiente será poderosa sobre la tierra. La generación de los rectos será bendecida. (3) Dinero y riqueza hay en su casa. Y su mérito perdura por siempre. (4) Para los rectos resplandece como una luz en las tinieblas. Es benevolente y lleno de compasión y justo. (5) Bien le va al hombre que obra con bondad y da préstamo, y conduce sus negocios con rectitud. (6) Porque nunca será movido. El justo será recordado eternamente. (7) No temerá ls las noticias. Su corazón es firme, y confía en el Eterno. (8) Su corazón está asegurado. Nada temerá, porque verá a sus enemigos (vencidos). (9) Ha esparcido y ha dado a los pobres. Su justicia perdura para siempre. Su trompeta será exaltada con honor. (10) El malvado verá, y se irritará. Hará crujir sus dientes y se esfumará. el deseo de los inicuos perecerá.

Salmo 113

¡Aleluya! ¡Alabad, oh siervos del Eterno, alabad el Nombre del Eterno! (2) Bendito sea el Nombre del Eterno, desde ahora y hasta la eternidad. (3) Desde la salida del sol hasta su puesta será alabado el Nombre del Eterno. (4) El Eterno está por encima de todas las naciones. Su gloria está sobre los cielos. (5) ¿Quien es como el Eterno nuestro Dios, que esta entronizado en lo alto, (6) que mira desde el cielo a la tierra? ¿Quien levanta a los pobres del polvo, y al necesitado del muladar, (8) para que pueda ponerlo al lado de príncipes, con los príncipes de Su pueblo? (9) ¿Quién hace sentarse a la mujer estéril en medio de familia, como gozosa madre de hijos? ¡Aleluya!

Salmo 114

(1) Cuando Israel salió de Egipto, la casa de Jacob de un pueblo de lengua extraña, (2) Judá fue Su Santuario, e Israel Su dominio. (3) El mar lo vio y huyó. Retrocedió el Jordán . (4) Saltaron las montañas como carneros, y ls colinas como corderos. (5) ¿Qué te duele, oh mar que huyes? ¿Y a ti, Jordán, que retrocedes? (6) ¿Y a ti, montañas, que saltáis como carnero? ¿Y a ti, colinas, (que brincáis) como corderos? (7) ¡Tiembla, oh tierra, ante la Presencia del Señor, ante la Presencia del Dios de Jacob, (8) que transformó la roca en un estanque de agua, al pedernal en una fuente de agua!

Salmo 115

¡No a nosotros, oh Eterno, no a nosotros, sino a Tu Nombre concede gloria, por Tu misericordia, y por Tu verdad! (2) ¿Por qué han de decir las naciones: ”¿Dónde está ahora el Dios de ellos?”. (3) mas nuestro Dios está en los cielos, y ha hecho cuanto quiso. (4) (En cambio) los ídolos de ellos son de plata y oro, obra de manos de hombres. (5) Tienen bocas, pero no hablan. Ojos tienen, pero no ven. (6) Tienen oídos, pero no oyen. Narices tienen, pero no huelen.  (7) Tienen manos, pero no palpan. Pies tienen, pero no caminan. Ni tampoco hablan con sus gargantas. (8) Quienes los hacen serán con ellos. Sí, cada uno que confíe en ellos. (9) ¡Oh Israel, confía en el Eterno! Él es (verdadero) auxiliador y escudo. (10) ¡Oh casa de Aarón, confía en el Eterno! Él ayuda y ampara. (11) Vosotros que teméis al eterno, confía en el Eterno. Él es (verdadero) asistente y protector. (12) El Eterno nos ha tenido presente. Bendecirá a la casa de Israel . Bendecirá a la casa de Aarón. (13) Bendecirá a los que temen al Eterno, tanto los humildes como los encumbrados. (14) El Eterno os incrementa cada vez más, a vosotros a vuestros hijos. (15) Bendecid al Eterno, que hizo el cielo y la tierra. (16) Los cielos son los cielos del Eterno, pero la tierra la dio a los hijos de hombre. (17) Los muertos no alabaran al Eterno, ni nadie que baja a la región del silencio. (18) Pero nosotros bendeciremos al Eterno, desde ahora hasta la eternidad. ¡Aleluya!

Salmo 116

Me complace que el Eterno escuche mi voz y mis suplicas, (2) porque inclinó Su oido hacia mí. Por lo tanto le llamaré todos mis días. (3) me rodearon las cuerdas de la muerte, y me atenazaron las aperturas del sheol . Encontré penurias y tristeza (por doquier), (4) e invoqué el Nombre del Eterno:” ¡Oh Eterno, te ruego que me libres!” (5)Lleno de gracia y de justicia es el Eterno. Sí, nuestro Dios es compasivo. (6) El Eterno preserva a los simples. Yo era humilde, y Él me salvó. (7) Vuelve, oh alma mía, a tu descanso, porque el Eterno se ha comportado bondadosamente contigo. (8) Porque Tú libraste mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas, y mis pies de los tropezones. (9) Yo andaré ante el Eterno en la tierra de los vivos. (10) Yo confiaba aun cuando decía: “Estoy muy afligido”. (11) Decía en mi apresuramiento. “Todos los hombres son mentirosos”. (12) ¿Cómo podré retribuir al Eterno todas las bondades que tuvo para conmigo? (13) Alzaré la copa de la salvación y llamaré el Nombre del Eterno. (14) Cumpliré mis votos al Eterno, ante la presencia de todo Su pueblo. (15) Preciosa ante la vista del Eterno es la muerte de Sus piadosos fieles. (16) Te lo ruego, oh Eterno, porque yo soy Tu siervo. Soy Tu siervo, el hijo de Tu sierva. Tu aflojaste mis ligaduras. (17) Te ofreceré el sacrificio de las alabanzas, e invocaré el Nombre del Eterno. (18) Cumpliré mis votos al Eterno. Sí, ante la presencia de todo Su pueblo, (19) en los atrios de la Casa del Eterno, en medio de ti, oh Jerusalén. ¡Aleluya!

Salmo 117

Alabad al Eterno, todas las naciones. Alabadle, todos los pueblos, (2) porque Su misericordia es grande para con nosotros, y la verdad del Eterno perdura para siempre. ¡Aleluya!

Salmo 118

(1) Agradeced al Eterno, porque Él es bueno y Su misericordia perdura para siempre. (2) Diga pues Israel ahora que Su misericordia perdura para siempre. (3) Diga ahora la casa de Aarón que Su misericordia perdura para siempre. (4) Digan ahora los que temen al Eterno que Su misericordia perdura para siempre. (5) Desde mis aperturas invoqué al Eterno. El me respondió poniéndome en libertad. (6) El Eterno es para mí. No temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre? (7) El Eterno es para mí como mi auxiliador, por lo que miraré (triunfante) a los que me odian. (8) Es mejor refugiarse en el Eterno que confiar en el hombre. (9) Es mejor refugiarse en el Eterno que confiar en príncipes. (10) Todas las naciones me rodean. Verdaderamente en el Nombre del Eterno yo las cortaré. (11) Me rodean, sí me rodean. Verdaderamente en el Nombre del Eterno yo las cortaré. (12) me rodean como abejas. Son apagadas como fuego de espinos. (13) Tú me acometiste para que yo cayera, pero el Eterno me ayudó. (14) El Eterno es mi fortaleza y (motivo de mí) cántico. Se ha tornado en mi salvación. (15) La voz del regocijo y de la salvación está en las tiendas de los justos. La diestra del Eterno actúa valerosamente.  (16) La diestra del Eterno es exaltada.  (17) Yo no moriré sino que viviré, y referiré las obras del Eterno. (18) El Eterno me ha castigado duramente, pero no me ha entregado a la muerte. (19) Ábreme los portones de la justicia, que yo entraré por ellos y alabaré al Eterno. (20) Éste es el portón del Eterno. Los justos entrarán por él. (21) Yo Te alabaré, porque Tú me has respondido, y te has tornado en mi salvación. (22) La piedra que rechazaron los constructores ha venido a ser la piedra fundamental. (23) Esto es obra del Eterno. Prodigioso es ante nuestros ojos.  (24) Éste es el día (en) que ha hecho (maravillas) el Eterno. Nos regocijaremos en él. (25) Te rogamos , oh Eterno, que nos salves ahora. Te rogamos, oh Eterno, que nos hagas prosperar ahora. (26) Bendito sea el que viene en el Nombre del Eterno. Os bendecimos desde la casa del Eterno.(27) El Eterno es Dios, y nos ha dado la luz. Ordenad la procesión festiva con ramas, hasta los cuernos del altar. (28) Tú eres mi Dios, y te agradeceré. Tú eres mi Dios. Yo te exaltaré. (29) Alabad al Eterno, porque su benevolencia y Su misericordia perdura para siempre.

 

¡¡Bendecid al Eterno, oh alma mía!!

Salmo 101

(1) Salmo de David. Cantaré por Tu misericordia y Tu justicia, oh Eterno. Te cantaré alabanzas. (2) Cuidaré el camino de la integridad. ¿Cuando vendrás Tú a mí? Yo andaré dentro de mi casa en la integridad de mi corazón. (3) No pondré ninguna cosa mala delante de mis ojos. Odio el hacer cosas tortuosas. eso no se me pegará. (4) El corazón perverso se alejará de mí. No conoceré cosas malas. (5) Al que calumnie secretamente a su prójimo, yo le destruiré. Al que es altanero de ojos y arrogante de corazón no le toleraré. (6) Mis ojos están sobre los fieles de la tierra, para que puedan morar conmigo. El que anduvo en el camino de la integridad me ha de servir. (7) El que obra engaño no morará dentro de mi casa. El que dice falsedades no será establecido delante de mis ojos. (8) Día a día destruiré a todos los malvados de la tierra. Exterminaré a todos los obradores de iniquidad de la ciudad del Eterno.

Salmo 102

Plegaria del afligido, cuando desfallece y vuelca su queja ante el Eterno. (2) ¡Oh Eterno, escucha mi plegaria, y llegue mi clamor a Ti! (3) No me ocultes Tu rostro en el día de la aflicción. Inclina Tu oido a mi. Cuando llamo de día respóndeme prestamente, (4) porque mis días son consumidos como humo, y mis huesos son quemados como en un horno. (5) Mi corazón es hollado como la hierba y se marchita, y me olvido de comer pan. (6) A causa de la voz de mis suspiros, mis huesos se pegan a mi carne. (7) Soy como un pelicano del desierto. Me he convertido en un búho de los lugares desolados. (8) Vigilo, y me he convertido en gorrión que está solo sobre el tejado. (9) Mis enemigos me provocan todo el día, y me insultan como enloquecidos. (10) Porque he comido cenizas como el pan y mezclado mi bebida con lágrimas, (11) a causa de Tu indignación y Tu ira. Porque Tú me has tomado y me has arrojado. (12) Mis días son como una sombra que se estira, y estoy marchito como hierba. (13) Pero, Tú, oh Eterno, te sientas entronizado para siempre, y Tu Nombre es para todas las generaciones. (14) Tú te levantarás y tendrás compasión de Sión, porque es tiempo de ser benevolente con ella, pues ha llegado el tiempo fijado. (15) Por cuanto Tus siervos se complacen en sus piedras, y aman su polvo. (16) Así las naciones temerán el Nombre del Eterno, y todos los reyes de la tierra Tu gloria. (17) Cuando el Eterno haya construido Sión, cuando Él haya aparecido en Su gloria, (18) cuando Él haya considerado la plegaria del desvalido y no haya despreciado su plegaria, (19) esto será escrito para la generación futura, y un pueblo que será creado alabará al Eterno. (20) Porque Él ha mirado hacia abajo desde lo alto de Su santuario. Desde el cielo contempló el Eterno la tierra, (21) para oír el lamento del prisionero, para liberar a los que están condenados a muerte, (22) para que los hombres hablen del Nombre del Eterno en Sión, y de Su alabanza en Jerusalén. (23) (Todo esto)cuando los pueblos sean reunidos, y (también) los reinos, para servir al Eterno. (24) Él debilitó mi fuerza en el camino. Acortó mis días. (25) Yo digo: “Oh Dios mío, no me lleves en medio de mis días, Tú cuyos años perduran a través de todas las generaciones. (26) Desde antiguo Tú pusiste los basamentos de la tierra, y los cielos son la obra de Tus manos. (27)Ellos perecerán, pero Tú perdurarás. Sí, todos ellos se gastarán como una vestidura. Como tal Tú los cambiarás, y ellos pasarán. (28) Pero Tú eres siempre el mismo, y Tus años no tienen fin. (29) Los hijos de Tus siervos morarán seguros, y su simiente será establecida delante de Ti”.

Salmo 103

(1) Salmo de David. bendice al Eterno, oh alma mía. Y todo lo que hay dentro de mí bendiga Su santo Nombre . (2) Bendice al Eterno, oh alma mía y no olvides todos Sus beneficios. (3) (Él es) Quien perdona todas tus iniquidades, Quien cura todas tus enfermedades, (4) Quien libra tu vida del hoyo, Quien te rodea con amor y tierna misericordia, (5) Quien satisface tu vejez con cosas hermosas, para que tu juventud sea renovada como el águila. (6) El Eterno ejecuta justicia, actos de justicia para los oprimidos. (7) Dio a conocer Sus caminos a Moisés, y Sus acciones a los hijos de Israel. (8) El Eterno lleno es de compasión y de gracias, lento en ira, y abundante en misericordia. (9) No contenderá siempre, ni albergará ira para siempre. (10) no nos ha hecho conforme a nuestros pecados, ni nos ha dado lo que merecíamos por nuestras iniquidades, (11)porque así como el cielo es alto sobre la tierra, así de grande es Su misericordia para con los que Te temen. (12) Tanto como dista al oriente del occidente, Él ha alejado de nosotros nuestras transgresiones, (13) Como un padre que tiene compasión de sus hijos, así tiene el Eterno compasión de los que Le temen. (14) Porque Él conoce nuestra fragilidad. Se acuerda que somos polvo. (15) En cuanto al hombre sus días son como la hierba. Como una flor del campo, así florece. (16) Porque el viento pasa sobre él y desaparece, y del lugar donde estaba no se sabe más. (17) Pero la misericordia del Eterno es desde la eternidad hasta la eternidad para los que le temen, y Su justicia para los hijos de los hijos, (18) para los que cumplen Su pacto, y los que se acuerdan de Sus preceptos cumpliéndolos. (19) El Eterno estableció Su trono en los cielos, y Su reino gobierna a todos (los pueblos). (20) Bendecid al Eterno, oh ángeles Suyos, poderosos en fuerzas, que cumplen Su palabra, escuchando la voz de Su palabra. (21) Bendecid al Eterno, oh ejércitos Suyos, ministros Suyos, que hacéis Su voluntad. (22) Bendigan al Eterno toda Sus obras, en todos los lugares de Su dominio. Bendecid al Eterno, oh alma mía.

Salmo 104

(1) Bendecid al Eterno, oh alma mía. ¡Oh Eterno, Dios mío, cuando grande eres!Tú eres revestido de gloria y majestad, (2) Te cubres con luz como si fuera un manto, extiendes los cielos como una cortina , (3) colocas las vigas de Tus cámaras superiores en las aguas, haces de las nubes Tu carro de guerra, andas sobre las alas del viento, (4) haces de los vientos Tus mensajeros, del fuego flamígero Tus ministros. (5) Tú estableciste la tierra sobre sus fundamentos para que no fuera nunca movida. (6)Tú la cubriste con el mar profundo como una vestimenta. Las aguas desbordaron las montañas. (7) Ante Tu represión huyeron. A la voz de Tu trueno se apresuraron en irse. (8) Se levantaron las montañas y se hundieron los valles, hasta el lugar que Tú estableciste para ellos. (9)Pusiste un límite para que no pasaran de allí (aguas) y no volvieran a cubrir la tierra. (10) Tú envías manantial a los valles, que corren entre las montañas. (11) Dan de beber a cada bestia del campo. Los asnos monteses apagan su sed. (12) Al lado de ellos viven las aves del cielo, que cantan entre las ramas. (13) ) (Eres el) que riega las montañas desde Tus cámaras superiores. la tierra está llena del fruto de Tus obras. (14) (Eres el) que hace que crezca la hierba para el ganado, y la verdura para el servicio del hombre, y el grano para sacar el pan d ella tierra, (15) y el vino que alegra el corazón del hombre, poniéndole el rostro más brillante que el aceite y el pan que fortalece el corazón del hombre. (16) Los árboles del Eterno tienen amplia fronda. Son los cerros del Líbano, que Él plantó, (17) donde los pájaros hacen sus nidos. En cuanto a la cigüeña , los abetos de su casa. (18) Las latas montañas son para las cabras monteses. Las rocas son refugio de los conejos. (19) Eres el que constituyó la luna para (fijar) los tiempos. El sol conoce (el tiempo de) su puesta. (20) Haces las tinieblas, y es de noche cuando todas las bestias del bosque se ponen en movimiento. (21) Los leoncillos rugen tras su presa, y buscan su alimento De Dios. (22) Cuando se levanta el sol se recogen y se echan en sus guaridas. (23) El hombre va tras su trabajo y su labor hasta el anochecer. (24) ¡Cuán múltiples son Tus obras, oh Eterno! En sabiduría los has hecho a todos. La tierra está llena de Tus criaturas. (25) He allí el mar, grande y anchuroso, donde se mueven innumerables seres, criaturas vivas, pequeñas y grandes. (26) Allí van los barcos. Allí está el leviatán, a quien Tú formaste para que jugueteara allí. (27) Todos ellos Te esperan, para que puedas alimentarlos a su debido tiempo. (28) Les das el alimento; y lo recogen. Abres Tu mano, y ellos quedan satisfechos. (29) ocultes Tu rostro, y ellos se esfuman. Les retiras el aliento, y perecen, volviendo al polvo. (30)Envías Tu aliento y con él son creados, y así Tú renuevas la faz de la tierra. (31) Él mira la tierra, y ella se estremece. Él toca las montañas, y de ellas sale humo. (33) Cantaré al Eterno mientras viva. Cantaré alabanzas a mi Dios mientras yo tenga ser. (34) Sea mi melodía dulce para Él. En cuanto a mí, me alegraré en el Eterno. (35) Cesen los pecadores de la tierra, y los inicuos no sean más. Bendecid al Eterno, oh alma mía. ¡Aleluya (Aleluyá, alabad a Dios)!

Salmo 105

(1) Alabad al Eterno, invocad Su nombre. Dad a conocer Sus acciones entre los pueblos. (2) Cantadle, cantadle alabanzas, hablad de Sus obras maravillosas. (3) Gloriaos en Su santo nombre. Regocíjese el corazón de los que buscan al Eterno. (4) Buscad al Eterno y Su fuerza. Buscad Su rostro continuamente. (5) Acordaos de las maravillosas obras que Él ha hecho, de Sus portentos, y de los juicios de Su boca, (6) oh simiente de Abraham Su siervo, oh hijos de Jacob Sus escogidos. (7) Él es el Eterno nuestro Dios. Sus juicios están en toda la tierra. (8) Se acordó de Su Pacto para siempre, la palabra que ordenó para mil generaciones. (9) (el Pacto) que hizo con Abraham y Su juramento a Isaac (Yitzjac), (10) y estableció a Jacob por estatuto, a Israel por Pacto eterno, (11) diciendo:”A ti te daré la tierra de Canaán (C´naán), lo que te ha tocado por herencia”. (12) Cuando no eran más que unos pocos en número, muy pocos, y extranjeros con ellos, (13) y cuando iban de nación en nación, de un reino a otro pueblo, (14) Él no toleraba que hombre alguno procediera mal. Por ellos reprobaba a los reyes: (15) “No toquéis a Mis ungidos, y no hagáis daño a Mis profetas”. (16) y Él hizo venir el hambre sobre la tierra. Quebró totalmente el báculo de pan. (17) Envió a un hombre ante ellos. José (Yosef) fue vendido como esclavo. (18) Sus pies fueron lacerados con grillos, y su cuerpo fue aprisionado con hierro, (19) hasta el tiempo en que se cumplió su palabra. La palabra del Eterno  lo puso a prueba. (20) El rey ordenó que le soltaran. El propio gobernante de pueblo le puso en libertad. (21) le puso por amo de su casa y administrador de todas sus posesiones, (22) para atar a sus príncipes a su voluntad, y enseñar sabiduría a sus ancianos. (23) Israel también vino a Egipto, y Jacob habitó como extranjero en la tierra de Cam. (24) y Él hizo que Su pueblo se incrementara en gran manera, haciendolo poderoso para sus adversarios. (25) Hizo que el corazón de ellos odiara a Su pueblo, para traer a Sus siervos con astucia. (26) Mandó a Moisés Su siervo, y a Aarón, a quienes Él había elegido. (27) Obraron ellos Sus señales y maravillas en la tierra de Cam. (28) Envío tinieblas, y todo quedó oscuro, y no se rebelaron contra Su palabra. (29) Convirtió sus aguas en sangre, y mató a sus peces. (30) Aparecieron ranas a montones, hasta en las recamarás reales. (31) Habló, y vinieron miradas de tábanos, y piojos en todos sus terminas. (32) les dio granizo por lluvia, y fuego flamígero en su tierra. (33) Hirió también sus viñas y sus higueras, y destrozó los árboles de sus lindes. (34) Habló  y vino la langosta, y oruga sin número, (35) que comieron cada hierba en la tierra. (36) Hirió también a todo primogénito en al tierra, los primeros frutos de todo el vigor de ellos, (37) Y sacó a Su pueblo con plata y oro. No hubo nadie que tropezara entre Sus tribus. (38) Egipto de alegró cuando se fueron, por el temor de lo que había sucedido por ellos. (39) El extendió una nube por pantalla, y fuego para dar luz de noche. (40) Ellos pidieron, y Él trajo codornices, y les dio en abundancia el pan del cielo. (41) Abrió la roca, y surgieron aguas de ella, que corrieron y formaron un río en el sequedal. (42) Porque Él se acordó de Su santa palabra, dada a Abraham Su siervo. (43) Y condujo a su pueblo con alegría, pues Sus escogidos cantaban. (44) Y Él les dio las tierras de las naciones, y ellos tomaron la albor de los pueblos en posesión, (45) para que guardaran Sus estatutos y observaran Sus leyes.

 

Salmo 106

(1) ¡Aleluya!Alabad al Eterno, porque Él es benevolente, Su misericordia perdura por siempre.(2) ¡Quien puede expresar las portentosas acciones del Eterno o hacer oír toda Su alabanza? (3) Felices son los que guardan justicia y proceden con rectitud en todo tiempo. (4) Acuérdate de mí, oh Eterno, cuando favorezca a Tu pueblo. Piensa en mí, en la salvación de Tu parte, (5) para que yo pueda contemplar la prosperidad de Tus elegidos y regocijarme en la alegría de tu Nación y gloriarme con Tu heredad. (6) Hemos pecado con nuestros padres. Hemos obrado con iniquidad. Nos hemos comportado con maldad.  (7) Nuestros padres en Egipto no prestaron atención a Tus maravillas. No sea cortaron de la multitud de Tus compasiones, sino que fueron rebeldes en el mar, en el Mar Rojo (Suf). (8) Sin embargo, Él los salvó, por consideración a Su nombre, para que Su inmenso poder fuese conocido. (9)Reprendió al mar Rojo, que se secó, y los condujo por las profundidades, como se fuera por un desierto. (10) y los salvó de la mano de los que les odiaban, y los libró de la mano del enemigo. (11) Y las aguas cubrieron a sus adversarios. No quedó ninguno de ellos. (12) Entonces ellos creyeron en Sus palabras y Le cantaron alabanzas. (13) mas pronto olvidaron Sus prodigios. No esperaron Su consejo, (14) sino que ansiaron demasiadas cosas en el desierto y pusieron a prueba a Dios allí. (15) Y él les dio lo que le habían pedido, pero envió flaqueza a sus almas. (16) También tuvieron envidia de Moisés en el campamento, y de Aarón, el consagrado del eterno. (17) Se abrió la tierra y se tragó a Datán, y cubrió la compañía de Abiram (Aviram). (18) El fuego también se encendió en medio de ellos, y la llama consumió a los inicuos. (19) Hicieron un becerro de Horeb (Jórev), y adoraron una imagen fundida. (20) De tal modo cambiaron Su gloria por la semenjanza de un buey que come hierba. (21) Olvidaron a Dios su salvador, que había hecho tan grandes cosas en Egipto, (22) obras prodigiosas en la tierra de Cam, y cosas terribles junto al mar Rojo. (23) Dijo entonces que los destruiría, y si no hubiese intercedido Moisés Su escogido ante Él en la brecha para aplacar Su ira, Él los habría destruido. (24) Además, se burlaron de l tierra deseada, y no creyeron en Su palabra. (25) Y murmuraron en sus tiendas, y no escucharon la voz del Eterno. (26) Por lo tanto, Él juró, con respecto de ellos, que los derribaría en el desierto, (27) y que arrojaría su simiente entre las naciones, y los dispersaría en las tierras. (28) Además, se allegaría a Baal Peor y comieron los sacrificios de los muertos. (29) Así Le provocaron con Sus actos, y estalló la plaga entre ellos. (30) Entonces se levantó Fineas (Pinjás) y ejecuto juicio , y así se detuvo la plaga. (31) y eso fue considerado justicia, de generación en generación, para siempre. (32) le airaron también en las aguas de Meribá, y le fue mal a Moisés a causa de ellos. (33) Porque amargaron su espíritu, y habló con rudeza. (34) Ellos no destruyeron a los pueblos, como les había ordenado el Eterno, (35) sino que se mezclaron con las naciones, y aprendieron sus obras, (36) Sirvieron a sus ídolos, que se convirtieron en trampa para ellos. (37) Sí, sacrificaron a sus hijos y a sus hijas a los demonios, (38) y derramaron sangre inocente, o sea la sangre de sus hijos y de sus hijas, a quienes sacrificaron a los ídolos de Canaán. Y la tierra quedo contaminada con sangre. (39) De tal manera se contaminaron sus obras y se descarriaron en sus acciones. (40) Por lo tanto se encendió la ira del eterno contra Su pueblo, y Él aborreció Su heredad. (41) Y Él los entregó en la mano de las naciones, y los que les odiaban gobernaron sobre ellos. (42) Sus enemigos también los oprimieron, y fueron dominados bajo su mano. (43) Muchas veces Él los entregó, pero ellos siguieron rebeldes y se hundieron aún más en sus iniquidades. (44) Sin embargo, él reparó en sus aflicciones cuando escucho su clamor. (45) Se acordó de Su Pacto y se arrepintió conforme a la multitud de Sus compasiones. (46) Se acordó de Su pacto y se arrepintió conforme a la multitud de Sus compasiones. (46) Hizo que fuesen compadecidos los que fueron llevados en cautiverio. (47) Sálvanos, oh Eterno, Dios nuestro, y reúnenos de entre las naciones, para que alabemos Tu santo nombre y triunfemos alabándote. (48) Bendito sea el Eterno, dios de Israel, desde la eternidad hasta la eternidad, y diga todo el pueblo: “Amén. Aleluya!. 

Reflexión:

¿Sabes como se destruye malvados?

101 (8) Día a día destruiré a todos los malvados de la tierra. Exterminaré a todos los obradores de iniquidad de la ciudad del Eterno.

 Ayudándolos a ser buenos, ayudándolos a retornar al buen camino, así como un día nosotros lo hicimos y estamos en ese proceso.