¿Sabes a que cántico se refiere?

Tishrei 3, 5785 / Octubre 5, 2024

Parasha Ha’azinu

Lectura de la Tora:

Deuteronomio 32:1-52

Haftara:

Oseas 14:2-10; Miqueas 7:18-20

Shabbat Shuvah “Shabat del Retorno”, es el Shabbat  entre Rosh Hashaná y Yom Kipur.  Se llama así, ya  que la lectura de la haftarah comienza con las palabras Shabbat Shuva Israel “Retorna oh Israel”.

 

 
Parasha Ha’azinu
 
Consiste, en su mayor parte, en el cántico que cantó Moisés.
 
Moisés, el líder, el legislador, el hombre que liberó a un grupo de esclavos, convirtió a un grupo de rebeldes en una nación, y los transformó de tal manera que se convirtieron en el pueblo de la eternidad, en un lenguaje majestuoso, comienza a cantar, llamando al cielo y a la tierra a ser testigos.
 
¿Sabes a qué cántico se refiere?.
 
Los sabios dicen que se refiere a la Torah.
 
Deuteronomio 31:19 
 
Y ahora, escribe este cántico para enseñarlo a los hijos de Israel(…).
 
Tal es así que, cuando rezamos, no leemos: cantamos. Cuando nos relacionamos con textos sagrados, no recitamos: entonamos. Cada texto y cada momento en el Judaísmo, tiene su propia melodía específica.  La oración de la mañana, de la tarde y noche, las fiestas de peregrinación, Rosh Hashaná y Iom Kipur. 
 
Tenemos un tipo de canto para la Torá, otro para la haftará de los libros proféticos y otro más para los Ketuvim, los Escritos, especialmente las cinco Megillot.
 
Cántico de los israelitas en Egipto (Isaías 30:29), el cántico en el Mar Rojo (Ex. 15), el cántico en el pozo (Números 21), y Ha’azinu, el cántico de Moisés al final de su vida. Josué cantó un cántico (Josue. 10:12-13). También lo hicieron Débora (Jueces. 5), Ana (1 Sam. 2) y David (2 Sam. 22). Estaba el Cantar de los Cantares, Shir ha-Shirim, sobre el cual Rabí Akiva dijo: “Todos los cánticos son sagrados, pero el Cantar de los Cantares es el santo de los santos”. El décimo cántico aún no ha sido cantado. Es el cántico del Mesías.
 
 

 

HA – AZINU

Deuteronomio 32 

(1) ¡Escuchad oh cielos y hablaré; que oiga la tierra las palabras de mi boca!

(2) Mi enseñanza caerá sobre vosotros como la lluvia y mi palabra fluirá como el rocío, como llovizna sobre los tiernos brotes y como aguacero sobre la hierba.

(3) Cuando invoque el Nombre del Eterno, glorificad a nuestro Dios.

(4) Él es la Roca y Sus obras son perfectas, como perfectos son Sus juicios, Su fidelidad y Su rectitud.

(5) La corrupción no es de Él sino de Sus hijos, integrantes de una generación perversa y torcida.

(6) ¿Así pagáis al Eterno, oh pueblo ruin e insensato? ¿Acaso no es Él el Padre que te crió, te hizo pueblo entre los pueblos y te estableció?

(7) Acuérdate de los días antiguos. Piensa en los años de tantas generaciones, oh Israel. Pregunta a tu padre y te lo dirá. Pregunta a tus ancianos y te lo dirán.

(8) Cuando el Dios Supremo dio a cada pueblo su heredad, dividió a los hijos del hombre y fijó los límites de los pueblos conforme al número de los hijos de Israel.

(9) Y Su pueblo es posesión Suya. Jacob es Su heredad.

(10) Lo halló en un desierto, en la mayor soledad y lo amparó, le enseñó Su camino y lo cuidó como a la niña de Sus ojos,

(11) como el águila que agita su nido, revolotea sobre su cría, extiende sus alas y toma a sus polluelos entre sus plumas.

(12) Así lo guío el Eterno sin la ayuda de ningún Dios extraño.

(13) Lo condujo a las alturas de la tierra para que comieran el fruto de los campos y le dio a sorber miel de la roca y aceite de la dura peña;

(14) le dio crema batida de vaca y leche de oveja, con la grosura de los corderos, de los corderos de Basán y machos cabríos con la flor del trigo. Y bebió la espumosa sangre de la uva.

 (15) Pero Jesurún (Yeshurún, el pueblo de Israel), al engordar, se encabrió. Al cubrirse de gordura, abandonó a Dios su Creador y se olvidó de la Roca de su salvación.

(16) Lo provocaron celándolo con dioses extraños, con abominaciones que causaron Su gran ira.

(17) Ofrecieron sacrificios a demonios que no son Dios, dioses que no conocían, a nuevos dioses vecinos a quienes tus padres nunca reverenciaron.

(18) No te acordaste de la Roca que te había sustentado y te olvidaste del Dios que te hizo nacer.

(19) Y cuando el Eterno lo vio, se burló de ellos, por la provocación de sus hijos y de sus hijas.

(20) Entonces dijo:  ”Esconderé Mi rostro de ellos y veré cómo terminarán porque es una generación perversa de hijos impíos.

(21) Con sus vanidades, suscitaron Mi cólera y Mis celos de dioses que no son tales. Por eso, Yo los provocaré con cualquier pueblo sin importancia.

(22) Las llamas del fuego de Mi ira llegará hasta el abismo más profundo, abrasará la tierra y las bases mismas de las montañas.

(23) Agotaré los males que puedo causarle y dirigiré contra ellos todas Mis saetas.

(24) Serán aniquilados por el hombre, por el calor sofocante y por la gran destrucción. Enviaré contra ellos hasta los dientes de las bestias salvajes y el veneno de los reptiles que se arrastran por el polvo.

(25) La espada los exterminará por fuera y el espasmo los consumirá por dentro, tanto al mancebo como a la doncella, tanto al niño de pecho como al hombre canoso.

(26) Dije para Mí que los esparciré por todos los confines hasta desaparecer todo recuerdo de ellos entre los hombres,

(27) si no fuera que el enemigo, pronto a pelear encarnizadamente contra ellos, ensoberbecido por la victoria, se atribuyera al mérito a sí mismo y no al Eterno

(28) Son un pueblo mal aconsejado y carente de entendimiento.

(29) Si fueran sabios, comprenderían esto y sabrían el fin que les espera.

(30) ¿Cómo puede uno solo perseguir a un millar, y dos hacer huir a una multitud, sin contar con el apoyo de la Roca, con la ayuda decisiva del Eterno?

(31) La roca de ellos no es como la Roca nuestra, pero son jueces nuestros.

(32) El vino de ellos es de las viñas de Sodoma y de Gomorra. Sus uvas son como la hiel y sus racimos son amargos.

(33) Ponzoña de serpiente es su vino, veneno mortal de áspides.

(34) ¿Acaso no tengo esto bien guardado entre mis tesoros?

(35) Mías son la venganza y las recompensa, para cuando tropiece el pie. Y el día de su calamidad está cercano; las cosas que sobrevendrán se aproximarán rápidamente.

(36) El Eterno hará justicia a Su pueblo y se apiadará de él cuando haya agotado Sus castigos.

(37) Entonces dirá Él: “¿Dónde están tus dioses, la roca en quién confiaron?

(38) ¿Quién comió la grosura de sus sacrificios y quien bebió el vino de sus libaciones? Que acudan en vuestra ayuda y os protejan.

(39) Ved pues que la Roca soy Yo, solamente Yo y ningún otro Dios Me acompaña. Yo doy la muerte y doy la vida. Yo hiero y curo; nadie puede liberarse de Mi mano.

(40) Alzo Mi mano al cielo jurando por Mi vida eterna

(41) que cuando afile Mi espada relampagueante y que en Mi mano tome el juicio, me vengaré de mis enemigos de quienes me aborrecen.

(42) Haré que Mis saetas se embriaguen de sangre y que Mi espada se harte de carne. Fluirá en abundancia la sangre de los muertos, de los cautivos y de las cabezas de los jefes enemigos”.

(43) “Exaltad, oh pueblos, al pueblo Suyo, porque Él vengará la sangre de Sus siervos y castigará a Sus adversarios; hará la expiación de la tierra y de Su pueblo”.

(44) Vino Moisés y entonó este cántico en los oídos del pueblo, él y Josué hijo de Nun. 

(45) “Moisés concluyó sus enseñanzas a todo Israel diciendo: 

(46) “Poned vuestro corazón en todas las palabras que hoy puse como testimonio ante vosotros y comunicadlas a vuestros hijos para que también cumpla todos los mandatos de esta Ley;

(47) pues no son cosas vanas para vosotros: son vuestra vida. Por ellas podréis prolongar vuestros días en la tierra que heredaréis cuando hayáis cruzado el Jordán”.

(48) Y le dijo el Eterno a Moisés ese mismo día: 

(49) “Sube a este monte Abarim (Avarim) –el monte Nebo (N´vá), en la tierra de Moab (Moav), frente a Jericó (Yericó) – y contempla la tierra de Canaán, que doy a los hijos de Israel por heredad; 

(50) muere en esta montaña para reunirte con tu pueblo como Aarón, tu hermano murió en el monte Or (Hor) para reunirse con su pueblo, 

(51) por cuanto prevaricasteis contra Mí, entre los hijos de Israel ante el manantial de Meribá Cades (Merivat Cadesh), en el desierto de Sin (Tzin), al no santificarme entre los hijos de Israel. 

(52) Sin embargo, contemplarás de lejos la tierra que doy a los hijos de Israel, a la cual no podrás entrar”.

Fuente:

The Rabbi Sack Legacy

Chabad

 

 

Haftarah

Shabbat, Septiembre 28, 2024

25 Elul, 5784
 
Parashat Nitzavim – Vayelech
Deuteronomio 29:9 – 31:30
 
Haftarah 
Isaías 61:10 – 63:9
 
ISAÍAS 61:10-11
10 Me deleitaré en el Eterno. Se regocijará mi alma en mi Di-s porque  me ha vestido de salvación. Me ha cubierto con el manto de la victoria como un novio se pone una diadema sacerdotal y como una novia se adorna con sus joyas.
11 Porque como los productos brotan de la tierra y como el huerto siembra semillas las cuales se desarrollan, así Di-s, el Señor, traerá la victoria y la gloria que brotarán delante de todas las naciones.
 

ISAÍAS 62:1-12

1 Por Sión no guardaré silencio y por Jerusalem no descansaré hasta que salga su triunfo como resplandor y su salvación como una antorcha que quema.

2 Las naciones verán su triunfo. Todos los reyes presenciarán su gloria y serás llamado por un nombre nuevo designado por la boca del Eterno.

3 Serás también una corona de belleza en la mano del Eterno y una diadema real en la mano abierta de Di-s.

4 No te darán más la mala fama de abandonada y a tu tierra no la considerarán más desolada sino que te llamarán Jeftziba (Mi deleite en ella) y a tu tierra Beulá (casada, poseída) porque el Eterno se deleita en ti y tu tierra será poseída.

5 Porque así como el mancebo se desposa con una doncella, así se regocijará tu Di-s de ti.

6 He emplazado centinelas sobre tus muros, oh Jerusalem. Nunca se descuidarán, ni de día ni de noche. Los que recordáis al Eterno, Sus promesas, no toméis descanso,

7 ni Le concedáis descanso hasta que establezca a Jerusalem y vuelva a hacer de ella una alabanza en la tierra.

8 El Eterno ha jurado por Su mano derecha y por el  brazo de Su fuerza: “De seguro, no daré más de tu trigo para que sirva de alimento a tus enemigos; los extranjeros no beberán más tu vino por el cual has trabajado,

9 sino que quienes lo cosecharon, lo comerán alabando al Eterno; los que lo vendimieron, lo beberán en los atrios de mi Santuario”:

10 ¡Pasad, pasad por los portones! ¡Despejad el camino del pueblo, alzad la calzada, recoged las piedras, enarbolado una bandera sobre los pueblos!

11 he aquí que el Eterno ha proclamado hasta el confín de la tierra, decid a la hija de Sión: “He aquí que viene tu salvación. He aquí que Su recompensa es con Él y su recompensa delante de Él”.

12 Y los llamarán pueblo santo, redimido por el Eterno. Y serás llamada la buscada, ciudad no abandonada.

ISAÍAS 63:1-19

1 ¿Quién es éste que viene de Edom con vestidos rojos de Bozra? 

¿Quién es éste tan airoso en su traje, tan impresionante por su fuerza? Yo, que hablo en victoria, poderoso para salvar.

2 ¿Por qué son rojo tu traje y tus ropas como la del que pisa el lagar?

3 He pisado yo solo el lagar de los pueblos, no había nadie conmigo y entonces los pisé en Mi ira y los atrapé en Mi indignación; su sangre salpicó Mis ropas, tiñendo toda Mi vestidura.

4 Porque el día de venganza que había en Mi corazón y Mi año de redención han venido.

5 Miré y no había nadie a quien ayudar, observé asombrado y no había nadie a quien sostener. Por lo tanto, Mi propio brazo Me trajo salvación y Mi ira Me sostuvo.

6 Pisoteé los pueblos en Mi ira y los embriagué en Mi indignación, derramé su sangre sobre la tierra.

7 Mencionaré la misericordia del Eterno y las alabanzas al Eterno conforme a todo lo que el Eterno nos ha otorgado; hablaré de su gran bondad para con la casa de Israel, con que Él nos ha agraciado conforme a Su infinita misericordia,

8 porque dijo:”Ciertamente son Mi pueblo, hijos que no obrarán con deslealtad”. Así fue su Salvador.

9 En toda su aflicción, Él fue afligido y él ángel de Su Presencia los salvó. en Su amor y en Su piedad los redimió. Los apoyó y los ayudó desde los tiempos  antiguos.

Yeshayahu (Isaiah) – Chapter 61

10 I will rejoice with the Lord; my soul shall exult with my God, for He has attired me with garments of salvation, with a robe of righteousness He has enwrapped me; like a bridegroom, who, priestlike, dons garments of glory, and like a bride, who adorns herself with her jewelry.   ישׂ֧וֹשׂ אָשִׂ֣ישׂ בַּֽיהֹוָ֗ה תָּגֵ֚ל נַפְשִׁי֙ בֵּֽאלֹהַ֔י כִּ֚י הִלְבִּישַׁ֙נִי֙ בִּגְדֵי־יֶ֔שַׁע מְעִ֥יל צְדָקָ֖ה יְעָטָ֑נִי כֶּֽחָתָן֙ יְכַהֵ֣ן פְּאֵ֔ר וְכַכַּלָּ֖ה תַּעְדֶּ֥ה כֵלֶֽיהָ:
11 For, like the earth, which gives forth its plants, and like a garden that causes its seeds to grow, so shall the Lord God cause righteousness and praise to grow opposite all the nations.   יאכִּ֚י כָאָ֙רֶץ֙ תּוֹצִ֣יא צִמְחָ֔הּ וּכְגַנָּ֖ה זֵרוּעֶ֣יהָ תַצְמִ֑יחַ כֵּ֣ן | אֲדֹנָ֣י יֱהֹוִ֗ה יַצְמִ֚יחַ צְדָקָה֙ וּתְהִלָּ֔ה נֶ֖גֶד כָּל־הַגּוֹיִֽם:

Yeshayahu (Isaiah) – Chapter 62

1 For the sake of Zion, I will not be silent, and for the sake of Jerusalem I will not rest, until her righteousness comes out like brilliance, and her salvation burns like a torch.   אלְמַ֚עַן צִיּוֹן֙ לֹ֣א אֶֽחֱשֶׁ֔ה וּלְמַ֥עַן יְרֽוּשָׁלִַ֖ם לֹ֣א אֶשְׁק֑וֹט עַד־יֵצֵ֚א כַנֹּ֙גַהּ֙ צִדְקָ֔הּ וִישֽׁוּעָתָ֖הּ כְּלַפִּ֥יד יִבְעָֽר:
2 And nations shall see your righteousness, and all kings your glory, and you shall be called a new name, which the mouth of the Lord shall pronounce.   בוְרָא֚וּ גוֹיִם֙ צִדְקֵ֔ךְ וְכָל־מְלָכִ֖ים כְּבוֹדֵ֑ךְ וְקֹ֚רָא לָךְ֙ שֵׁ֣ם חָדָ֔שׁ אֲשֶׁ֛ר פִּ֥י יְהֹוָ֖ה יִקֳּבֶֽנּוּ:
3 And you shall be a crown of glory in the hand of the Lord and a kingly diadem in the hand of your God.   גוְהָיִ֛ית עֲטֶ֥רֶת תִּפְאֶ֖רֶת בְּיַד־יְהֹוָ֑ה וּצְנִ֥יף (כתיב וּצְנִ֥וף) מְלוּכָ֖ה בְּכַף־אֱלֹהָֽיִךְ:
4 No longer shall “forsaken” be said of you, and “desolate” shall no longer be said of your land, for you shall be called “My desire is in her,” and your land, “inhabited,” for the Lord desires you, and your land shall be inhabited.   דלֹא־יֵֽאָמֵר֩ לָ֨ךְ ע֜וֹד עֲזוּבָ֗ה וּלְאַרְצֵךְ֙ לֹא־יֵֽאָמֵ֥ר עוֹד֙ שְׁמָמָ֔ה כִּ֣י לָ֗ךְ יִקָּרֵא֙ חֶפְצִי־בָ֔הּ וּלְאַרְצֵ֖ךְ בְּעוּלָ֑ה כִּֽי־חָפֵ֚ץ יְהֹוָה֙ בָּ֔ךְ וְאַרְצֵ֖ךְ תִּבָּעֵֽל:
5 As a young man lives with a virgin, so shall your children live in you, and the rejoicing of a bridegroom over a bride shall your God rejoice over you.   הכִּֽי־יִבְעַ֚ל בָּחוּר֙ בְּתוּלָ֔ה יִבְעָל֖וּךְ בָּנָ֑יִךְ וּמְשׂ֚וֹשׂ חָתָן֙ עַל־כַּלָּ֔ה יָשִׂ֥ישׂ עָלַ֖יִךְ אֱלֹהָֽיִךְ:
6 On your walls, O Jerusalem, I have appointed watchmen; all day and all night, they shall never be silent; those who remind the Lord, be not silent.   ועַל־חֽוֹמֹתַ֣יִךְ יְרֽוּשָׁלִַ֗ם הִפְקַ֙דְתִּי֙ שֹֽׁמְרִ֔ים כָּל־הַיּ֧וֹם וְכָל־הַלַּ֛יְלָה תָּמִ֖יד לֹ֣א יֶֽחֱשׁ֑וּ הַמַּזְכִּירִים֙ אֶת־יְהֹוָ֔ה אַל־דֳּמִ֖י לָכֶֽם:
7 And give Him no rest, until He establishes and until He makes Jerusalem a praise in the land.   זוְאַל־תִּתְּנ֥וּ דֳמִ֖י ל֑וֹ עַד־יְכוֹנֵ֞ן וְעַד־יָשִׂ֧ים אֶת־יְרֽוּשָׁלִַ֛ם תְּהִלָּ֖ה בָּאָֽרֶץ:
8 The Lord swore by His right hand and by the arm of His strength; I will no longer give your grain to your enemies, and foreigners shall no longer drink your wine for which you have toiled.   חנִשְׁבַּ֧ע יְהֹוָ֛ה בִּֽימִינ֖וֹ וּבִזְר֣וֹעַ עֻזּ֑וֹ אִם־אֶתֵּן֩ אֶת־דְּגָנֵ֨ךְ ע֚וֹד מַֽאֲכָל֙ לְאֹ֣יְבַ֔יִךְ וְאִם־יִשְׁתּ֚וּ בְנֵֽי־נֵכָר֙ תִּֽירוֹשֵׁ֔ךְ אֲשֶׁ֥ר יָגַ֖עַתְּ בּֽוֹ:
9 But its gatherers shall eat it and they shall praise the Lord, and its gatherers shall drink it in My holy courts.   טכִּ֚י מְאַסְפָיו֙ יֹֽאכְלֻ֔הוּ וְהִֽלְל֖וּ אֶת־יְהֹוָ֑ה וּמְקַבְּצָ֥יו יִשְׁתֻּ֖הוּ בְּחַצְר֥וֹת קָדְשִֽׁי:
10 Pass, pass through the portals, clear the way of the people, pave, pave the highway, clear it of stones, lift up a banner over the peoples.   יעִבְר֚וּ עִבְרוּ֙ בַּשְּׁעָרִ֔ים פַּנּ֖וּ דֶּ֣רֶךְ הָעָ֑ם סֹ֣לּוּ סֹ֚לּוּ הַֽמְסִלָּה֙ סַקְּל֣וּ מֵאֶ֔בֶן הָרִ֥ימוּ נֵ֖ס עַל־הָעַמִּֽים:
11 Behold, the Lord announced to the end of the earth, “Say to the daughter of Zion, ‘Behold your salvation has come.’ ” Behold His reward is with Him, and His wage is before Him.   יאהִנֵּ֣ה יְהֹוָ֗ה הִשְׁמִ֙יעַ֙ אֶל־קְצֵ֣ה הָאָ֔רֶץ אִמְרוּ֙ לְבַת־צִיּ֔וֹן הִנֵּ֥ה יִשְׁעֵ֖ךְ בָּ֑א הִנֵּ֚ה שְׂכָרוֹ֙ אִתּ֔וֹ וּפְעֻלָּת֖וֹ לְפָנָֽיו:
12 And they shall call them the holy people, those redeemed by the Lord, and you shall be called, “sought, a city not forsaken.”   יבוְקָרְא֥וּ לָהֶ֛ם עַם־הַקֹּ֖דֶשׁ גְּאוּלֵ֣י יְהֹוָ֑ה וְלָךְ֙ יִקָּרֵ֣א דְרוּשָׁ֔ה עִ֖יר לֹ֥א נֶעֱזָֽבָה:

Yeshayahu (Isaiah) – Chapter 63

1 Who is this coming from Edom, with soiled garments, from Bozrah, this one [Who was] stately in His apparel, girded with the greatness of His strength? “I speak with righteousness, great to save.”   אמִי־זֶ֣ה | בָּ֣א מֵֽאֱד֗וֹם חֲמ֚וּץ בְּגָדִים֙ מִבָּצְרָ֔ה זֶה הָד֣וּר בִּלְבוּשׁ֔וֹ צֹעֶ֖ה בְּרֹ֣ב כֹּח֑וֹ אֲנִ֛י מְדַבֵּ֥ר בִּצְדָקָ֖ה רַ֥ב לְהוֹשִֽׁיעַ:
2 Why is Your clothing red, and your attire like [that of] one who trod in a wine press?   במַדּ֥וּעַ אָדֹ֖ם לִלְבוּשֶׁ֑ךָ וּבְגָדֶ֖יךָ כְּדֹרֵ֥ךְ בְּגַֽת:
3 “A wine press I trod alone, and from the peoples, none was with Me; and I trod them with My wrath, and I trampled them with My fury, and their life blood sprinkled on My garments, and all My clothing I soiled.   גפּוּרָ֣ה | דָּרַ֣כְתִּי לְבַדִּ֗י וּמֵֽעַמִּים֙ אֵֽין־אִ֣ישׁ אִתִּ֔י וְאֶדְרְכֵ֣ם בְּאַפִּ֔י וְאֶרְמְסֵ֖ם בַּֽחֲמָתִ֑י וְיֵ֚ז נִצְחָם֙ עַל־בְּגָדַ֔י וְכָל־מַלְבּוּשַׁ֖י אֶגְאָֽלְתִּי:
4 For a day of vengeance was in My heart, and the year of My redemption has arrived.   דכִּ֛י י֥וֹם נָקָ֖ם בְּלִבִּ֑י וּשְׁנַ֥ת גְּאוּלַ֖י בָּֽאָה:
5 And I looked and there was no one helping, and I was astounded and there was no one supporting, and My arm saved for Me, and My fury-that supported Me.   הוְאַבִּיט֙ וְאֵ֣ין עֹזֵ֔ר וְאֶשְׁתּוֹמֵ֖ם וְאֵ֣ין סוֹמֵ֑ךְ וַתּ֚וֹשַֽׁע לִי֙ זְרֹעִ֔י וַֽחֲמָתִ֖י הִ֥יא סְמָכָֽתְנִי:
6 And I trod peoples with My wrath, and I intoxicated them with My fury, and I brought their power down to the earth.”   ווְאָב֚וּס עַמִּים֙ בְּאַפִּ֔י וַֽאֲשַׁכְּרֵ֖ם בַּֽחֲמָתִ֑י וְאוֹרִ֥יד לָאָ֖רֶץ נִצְחָֽם:
7 The kind acts of the Lord I will mention, the praises of the Lord, according to all that the Lord bestowed upon us, and much good to the house of Israel, which He bestowed upon them according to His mercies and according to His many kind acts.   זחַֽסְדֵּ֨י יְהֹוָ֚ה | אַזְכִּיר֙ תְּהִלּ֣וֹת יְהֹוָ֔ה כְּעַ֕ל כֹּ֥ל אֲשֶׁר־גְּמָלָ֖נוּ יְהֹוָ֑ה וְרַב־טוּב֙ לְבֵ֣ית יִשְׂרָאֵ֔ל אֲשֶׁר־גְּמָלָ֥ם כְּרַֽחֲמָ֖יו וּכְרֹ֥ב חֲסָדָֽיו:
8 And He said, “They are but My people, children who will not deal falsely.” And He became their Savior.   חוַיֹּ֙אמֶר֙ אַךְ־עַמִּ֣י הֵ֔מָּה בָּנִ֖ים לֹ֣א יְשַׁקֵּ֑רוּ וַיְהִ֥י לָהֶ֖ם לְמוֹשִֽׁיעַ:
9 In all their trouble, He did not trouble [them], and the angel of His presence saved them; with His love and with His pity He redeemed them, and He bore them, and He carried them all the days of old.   טבְּכָל־צָֽרָתָ֣ם | ל֣וֹ (כתיב לֹ֣א) צָ֗ר וּמַלְאַ֚ךְ פָּנָיו֙ הֽוֹשִׁיעָ֔ם בְּאַֽהֲבָת֥וֹ וּבְחֶמְלָת֖וֹ ה֣וּא גְאָלָ֑ם וַֽיְנַטְּלֵ֥ם וַֽיְנַשְּׂאֵ֖ם כָּל־יְמֵ֥י עוֹלָֽם: