El Libro de LEVÍTICO – VAYIKRA

La Parasha de la semana: VAYIKRA  

Levíticos 1 – 5

Fecha: Sábado 01 de Abril

1(1) Y  el Eterno llamó a Moisés y le habló desde el Tabernáculo diciéndole. (2) “Diles a los hijos de Israel: Cuando alguno de vosotros quiera brindar una ofrenda de ganado al Eterno, la hará de vacuno o de ovino. (3) Si es vacuno, será macho sin mácula. Así lo presentará a la entrada del Tabernáculo ante el Eterno. (4) Y apoyará su mano en la cabeza del animal, que le será aceptado para la expiación. (5) Y degollará el ternero ante el Eterno, y los sacerdotes, hijos de Aarón, ofrecerán la sangre que rociarán en derredor del altar que está junto a la entrada del Tabernáculo. (6) Luego, degollará el holocausto, que trozará. (7) Y los hijos de Aarón encenderán fuego sobre el altar con la leña que habrá preparado, (8) y pondrán los trozos con la cabeza y la grasa sobre la leña que estará prendida sobre el altar. (9) Pero el sacerdote lavará con agua las entrañas y las patas y hará quemar todo lo que está en el altar. Es ofrenda ígnea, de olor grato al Eterno. (10) Y si su ofrenda es del rebaño, ya sea carnero o macho cabrío, lo traerá sin macula. (11) Y lo degollará al costado norte del altar, y los sacerdotes, hijos de Aarón rociarán su sangre en derredor del altar. (12) Y lo trozará con la cabeza y la grasa, y el sacerdote pondrá todo sobre los leños del fuego que esta sobre el altar, (13) pero lavará las entrañas y las patas con agua, y el sacerdote hará quemar todo sobre el altar. Es ofrenda ígnea, de olor grato al Eterno. (14) Y si el sacrificio es de aves, presentará tórtolas o pichones de palomas. (15) Entonces el sacerdote llevará la victima al altar, le quitará la cabeza y la quemará en el altar, dejando que la sangre corra por el costado del altar. (16) Y le sacarán el buche con sus plumas y lo arrojará al costado oriente del altar, junto al lugar de las cenizas. (17) Luego partirá el ave por entre las alas, sin separarlas del todo. Y el sacerdote hará quemar la victima sobre el altar, sobre los leños que están  sobre el fuego. Es ofrenda ígnea, de olor grato al Eterno.

2 (1) Y cuando algún alma brinde una ofrenda vegetal (minjá) al Eterno, la oblación será de harina de sémola; verterá sobre ella aceite y luego le hachará incienso. (2) Llevará la ofrenda a los sacerdotes, hijos de Aarón, y tomará un puñado de la harina mezclada con aceite de incienso, y hará quemar el sacerdote ese sahumerio en el altar para que sea ofrenda ígnea, de olor grato al Eterno. (3) Y lo que quede de la oblación será de Aarón y sus hijos, para quienes será cosa santísima entre las ofrendas ígneas al Eterno.  (4) Y si ofreces oblación cocida al horno, será de tortas de harina no leudada mezclada con aceite o de obleas sin levadura untadas con aceite. (5) Si la oblación es cocida en una sartén, será de harina sin levadura, mezclada con aceite. (6) La partirás en pedazos y derramarás sobre ellos aceite. Es ofrenda vegetal. (7) Y si se trata de una preparada en una olla, será de harina con aceite. (8) Y presentarás al Eterno las oblaciones hechas con tales cosas. Las llevarás al sacerdote que acercará la ofrenda al altar. (9) Y el sacerdote hará quemar una parte de ella sobre el altar. Es ofrenda ígnea de olor grato al Eterno. (10)  Y lo que sobre de la ofrenda será para Aarón y sus hijos: es cosa santísima de las ofrendas ígneas que se brindan al Eterno. (11) Toda ofrenda que hagáis al Eterno será sin levadura porque no haréis quemar nada con levadura ni con miel en las ofrendas ígneas al Eterno. (12) Sólo podréis ofrecer eso como ofrenda de primicias (primeros frutos) pero no subirán al altar para olor grato al Eterno. (13) Y a toda ofrenda tuya le echarás sal, que no falte de tu oblación la sal del Pacto de tu Dios. (14) Y si ofreces una oblación de primicias (bicurim) al Eterno, presentarás la espiga madura tostada por el fuego y harás una pasta. (15) Verterás aceite sobre ella y luego le pondrás incienso de especias. Es ofrenda vegetal. (16) Y el sacerdote hará quemar una parte de la pasta con aceite y el incienso. Es ofrenda ígnea al Eterno.

3 (1) Y si brinda una ofrenda Pacífica (zévaj shelamin), en caso de que fuera de vacuno, ya sea macho o hembra, la ofrecerá sin mácula ante el Eterno. (2) Y apoyará su mano en la cabeza de la víctima y la degollará a la entrada del Tabernáculo; y los sacerdotes, hijos de Aarón, rociarán la sangre en derredor del altar. (3) Y del sacrificio pacifico presentará una ofrenda ígnea al Eterno: la grasa que cubre las entrañas. (4) Y sacará los dos riñones, la grasa que los cubre y la que está sobre los lomos, junto con el redaño que está sobre el hígado. (5) Y los hijos de Aarón harán quemar todo eso sobre el altar del holocausto, es decir, sobre los leños que están sobre el fuego. Será ofrenda ígnea, de olor grato al Eterno. (6) Y si su ofrenda de paz es del rebaño, ya sea de macho o de hembra, la dará sin mácula. (7) Si es un carnero, lo ofrecerá al Eterno. (8) Y apoyará su mano en la cabeza de su víctima y la degollará  en el Tabernáculo. Y los hijos de Aarón rociarán la sangre en derredor del altar. (9) Y brindará al Eterno como ofrenda  ígnea la grasa, la cola entera la sacará del espinazo y toda la grasa que cubre las entrañas del sacrificio pacifico. (10) Y sacará los dos riñones, la grasa que los cubre y la que está sobre los lomos junto con el redaño que está sobre el hígado. (11) Y el sacerdote hará todo eso en el altar. Es ofrenda ígnea al Eterno. (12) Y si ofrece una cabra, la presentará al Eterno. (13) Apoyará su mano en la cabeza de la víctima y al degollará delante del Tabernáculo, y los hijos de Aarón rociarán la sangre en torno del altar. (14) Y brindará al Eterno por ofrenda ígnea la grasa que cubre las entrañas. (15) Y quitará los dos riñones, la grasa que cubre y la que está sobre los lomos, junto con el redaño que esta sobre el hígado. (16) Y el sacerdote hará quemar eso sobre el altar. Será ofrenda ígnea de olor grato al Eterno. (17) Y será ley perpetua para vuestras generaciones en todas vuestras moradas: no comeréis grasa ni sangre”.

4(1) Y le dijo el Eterno a Moisés: (2) “Diles a los hijos de Israel: Si algún alma peca por error contra cualquiera de los mandamientos del Eterno concernientes a lo que no debe hacerse, (3) en caso de que el que pecó fuera sacerdote ungido, haciendo así culpable al pueblo, ofrecerá al Eterno por su pecado un novillo sin defecto como sacrificio expiatorio (Jatat). (4) Y traerá el novillo a la entrada del Tabernáculo ante el Eterno y apoyará su mano en la cabeza de la víctima y la degollará ante el Eterno. (5) Y el sacerdote ungido tomará la sangre del novillo y la llevará al Tabernáculo, (6) mojará un dedo en la sangre y hará siete aspersiones ante el Eterno hacia el velo del santuario. (7) Y el sacerdote verterá también la sangre sobre los cuernos del altar del incienso ante el Eterno y derramará toda la sangre del novillo en la base del altar de los holocaustos que está a la entrada del Tabernáculo. (8) Y sacará la grasa del novillo para el sacrificio expiatorio. Sacará toda la grasa que cubre las entrañas. (9) Y extraerá los dos riñones, la grasa que los cubre y la que está sobre los lomos, junto con el redaño que está sobre el hígado, (10) tal como se hace con el animal de los sacrificios de paz, y el sacerdote hará quemar eso sobre el altar de los holocaustos. (11) Y llevará el cuero del novillo, su carne, la cabeza, las patas, las entrañas y los excrementos (12) fuera del campamento a un lugar limpio donde se arrojan las cenizas, y quemará todo con leña encendida. Lo quemará en el lugar donde se arrojan las cenizas. (13) Y si la congregación completa de Israel entera peca por error y ello pasa inadvertido a los ojos de la comunidad, en relación con cosas que no deben hacerse, incurriendo así en culpa, (14) apenas se tenga conocimiento del pecado, la congregación ofrecerá por él un novillo expiatorio y lo traerá al Tabernáculo. (15) Y los ancianos de la comunidad apoyarán sus manos en la cabeza del novillo ante el Eterno y el animal será degollado ante Él. (16) Y el sacerdote ungido presentará la sangre del novillo en el Tabernáculo, (17) y mojará su dedo en ella y la rociará siete veces ante el Eterno delante del velo. (18) Y untará con la sangre los cuernos del altar que está ante el Eterno en el Tabernáculo y la derramará además al pie del altar de los holocaustos que están a la entrada del Tabernáculo. (19) Sacarás la sangre y harás que sea quemada sobre el altar. (20) Y hará con el novillo lo que se hace con el novillo expiatorio y entonces el pecado le será perdonado. (21) Y sacará el novillo fuera del campamento y lo quemará como quemó el primer novillo. Es ofrenda expiatoria por la congregación. (22) Cuando un jefe de tribu (o gobernante) peca por error contra alguno de los mandamientos del Eterno, su Dios, en relación con las cosas que no deben hacerse, incurriendo así en culpa, (23) apenas se le haga saber el pecado que cometió, brindará como ofrenda expiatoria un macho cabrío sin defecto, (24) y apoyará su mano en la cabeza de la víctima y la degollará en el lugar en que se realizan los holocaustos ante el Eterno. Es ofrenda expiatoria. (25) Y el sacerdote mojará su dedo en la sangre y salpicará los cuernos del altar y verterá la sangre en la base del altar del holocausto. (26) Y hará quemar toda la grasa sobre el altar, como se hace con la grasa del sacrificio pacífico. De tal modo que el sacerdote expiará por él su pecado que entonces le será perdonado. (27) Y si un alma cualquiera del pueblo peca por error haciendo algo que el Eterno prohibió hacer e incurriendo así en culpa, (28) apenas se le haga saber el pecado cometido, deberá ofrecer una cabra sin mácula como expiación. (29) Entonces apoyará su mano sobre la cabeza de la víctima propiciatoria y la degollará en el lugar donde se ofrece los holocaustos. (30) El sacerdote luego mojará su dedo en la sangre y salpicará con ella los cuernos del altar de los holocaustos y derramará toda la sangre en la base del altar. (31) Después, como en el sacrificio pacífico, quemará toda la grasa en el altar pues su olor será grato al Eterno. De tal modo que el sacerdote expiará un cordero, traerá una hembra sin defecto. (33) Apoyará su mano en la cabeza de la cordera y la degollará como ofrenda en el lugar donde se ofrecen los holocaustos. (34) El sacerdote luego mojará su dedo en la sangre y salpicará con ella los cuernos del altar de los holocaustos y derramará toda la sangre en la base del altar. (35) Después, como en el sacrificio pacífico, quemará toda la grasa en el altar pues el olor será grato al Eterno. De tal manera que el sacerdote expiará por él su pecado que entonces le será perdonado.

5(1) Y cuando un alma jura dando un testimonio falso (en un juicio o querella), omitiendo declarar algo que hubiera visto como testigo o supiera, cargará su pecado. (2) Y si un alma toca alguna cosa impura, ya sea de un animal impuro, ya sea cadáver de un animal impuro o bestia impura, o el cadáver de reptil impuro, haciéndolo inadvertidamente, será considerado impuro y culpable. (3) Y si toca impureza humana, cualquiera que sea, haciéndolo inadvertidamente, cuando llegue a saberlo, se tendrá por culpable. (4) Y cuando jura vanamente hacer bien o mal alguna cosa que suele jurarse hacer inconsideradamente, (5) y confesa ese pecado (o cualquiera de los pecados descritos en los tres versículos anteriores),  (6) ofrecerá sacrificio expiatorio al Eterno consistente en una hembra del rebaño, ya sea cordera o una cabra joven y el sacerdote expiará por él su pecado. (7) Más si no puede traer un animal del rebaño, traerá para expiar su pecado dos tórtolas o dos pichones de paloma al Eterno,  y otra como sacrificio expiatorio y otra como holocausto. (8) Y traerá las aves al sacerdote, que ofrecerá primero el sacrificio expiatorio. Para ello le retorcerá el pescuezo a la víctima sin separarlo del resto del cuerpo, (9) y rociará la sangre de la ofrenda expiatoria a un costado del altar, dejando que el resto fluya al pie de él. Es sacrificio de expiación. (10) Y ofrecerá la segunda ave como holocausto según lo prescripto. De tal modo que el sacerdote expiará por el pecado cometido, que entonces será perdonado al pecador. (11) Pero si no puede traer ni dos tórtolas ni dos pichones de palomas traerá para la expiación la décima parte de una efá de harina. No le echará aceite ni le pondrá incienso porque es ofrenda ígnea al Eterno. Es ofrenda expiatoria. (12) Traerá la harina (de sémola) al sacerdote y éste tomará un puñado que hará quemar en el altar, a la manera de las ofrendas ígneas al Eterno. Es ofrenda expiatoria. (13) De tal modo que el sacerdote hará expiación por el pecador que quedará perdonado, y el sobrante de la harina será para el sacerdote como oblación. (14) Y le dijo el Eterno a Moisés: (15) “Si un alma comete un pecado por error con relación a las cosas santas del Eterno, traerá como ofrenda un carnero sin defecto del rebaño y lo valuará en siglos sagrados de plata, como ofrenda de culpa (asham). (16) Y pagará por lo defraudado  en cosa santa agregándole un quinto y lo dará al sacerdote quien hará expiación por el pecador con el carnero de la ofrenda de culpa y el pecado quedará perdonado. (17) Y si un alma peca haciendo cualquiera de las cosas que no deben hacerse según los mandamientos del Eterno y que no sepa que es culpable de transgresión, responderá por su iniquidad. (18) Traerá entonces al sacerdote un carnero sin mácula del rebaño con tu valuación como ofrenda de culpa, el cual hará expiación respecto del pecado cometido por error y de tal modo, el pecador quedará perdonado. (19) Es ofrenda de culpa que corresponde por ser su autor responsable de ella ante el Eterno”.

(20) Y le dijo el Eterno a Moisés: (21) “Si un alma peca contra el Eterno negando a su prójimo lo depositado o lo confiado en su mano, o robándole o perjudicándolo en algo; (22) o si halla cosa perdida y lo niega o jura en falso respecto de las iniquidades en que incurrió, (23) asumirá su responsabilidad devolviendo lo robado, indemnizando por los perjuicios ocasionados, restituyendo lo que le fue confiado o devolviendo el objeto encontrado, (24) o desdiciéndose de lo jurado en vano, y pagará al perjudicado su capital (afectado) agregándole un quinto. A quien pertenezca tal cosa, se le dará tal indemnización el día de la ofrenda por el pecado cometido. (25) y para el sacrificio de culpa, traerá el pecador al Eterno un carnero sin defecto con tu valuación, al sacerdote. (26) y el sacerdote hará expiación por él ante el Eterno. De modo que se perdonará al pecador cualquiera de tales transgresiones en que haya incurrido”.

LA BIBLIA

HEBREO – ESPAÑOL

Versión Castellana

Conforme a la tradición judía

Por Moisés Katznelson

REFLEXIÓN:

Cuando estaba el Beit HaMikdash, el Templo Sagrado de Jerusalem, y estaban los Sacerdotes ungidos, se podía ir a ofrecer ofrendas voluntarias, pacificas (zévaj shelamin), de paz, y “si por error se cometía pecado”,…tenías que llevar una ofrenda para el perdón de los pecados.

La persona que había cometido pecado, ponía sus manos sobre la victima (carnero u otro animal que esta especificado), en tanto que el sacerdote ungido, degollaba al animal.

Qué triste debe de haber sido para el hombre, ver morir el animal por su causa, así quizá sentiría gran arrepentimiento y no volvería a pecar.

En tanto otras culturas sacrificaban sus hijos a sus dioses, cosa abominable ante los ojos del Eterno. Israel, sacrificaba animales por expiación de sus pecados.

Comparto algunas interrogantes:

¿Qué dijo el Eterno a Moisés? 

1(1) Y  el Eterno llamó a Moisés y le habló desde el Tabernáculo diciéndole. (2) “Diles a los hijos de Israel: Cuando alguno de vosotros quiera brindar una ofrenda de ganado al Eterno, la hará de vacuno o de ovino. (3) Si es vacuno, será macho sin mácula. Así lo presentará a la entrada del Tabernáculo ante el Eterno. (4) Y apoyará su mano en la cabeza del animal, que le será aceptado para la expiación.

¿Qué se  colocaba a la ofrenda?

2(13) Y a toda ofrenda tuya le echarás sal, que no falte de tu oblación la sal del Pacto de tu Dios.

¿Qué es lo que se nos demanda y es Ley perpetua!

 3 (17)Y será ley perpetua para vuestras generaciones en todas vuestras moradas: no comeréis grasa ni sangre”.

¿Qué sucede cuando el sacerdote ungido comete pecado? ¿Qué le pasa con el pueblo?

4(1) Y le dijo el Eterno a Moisés: (…) (3) en caso de que el que pecó fuera sacerdote ungido, haciendo así culpable al pueblo, ofrecerá al Eterno por su pecado un novillo sin defecto como sacrificio expiatorio (Jatat).

¿Qué hacer si toda la Nación de Israel comete pecado? 

4(13) Y si la congregación completa de Israel entera peca por error y ello pasa inadvertido a los ojos de la comunidad, en relación con cosas que no deben hacerse, incurriendo así en culpa, (14) apenas se tenga conocimiento del pecado, la congregación ofrecerá por él un novillo expiatorio y lo traerá al Tabernáculo. (15) Y los ancianos de la comunidad apoyarán sus manos en la cabeza del novillo ante el Eterno y el animal será degollado ante Él.

 ¿Quienes serían los ancianos, ahora? ¿Los Rabinos? 

¿Cuándo el gobernante comete pecado? ¿Quien intercede por él? 

4(22) Cuando un jefe de tribu (o gobernante) peca por error contra alguno de los mandamientos del Eterno, su Dios, en relación con las cosas que no deben hacerse, incurriendo así en culpa, (23) apenas se le haga saber el pecado que cometió, brindará como ofrenda expiatoria un macho cabrío sin defecto, (24) y apoyará su mano en la cabeza de la víctima y la degollará en el lugar en que se realizan los holocaustos ante el Eterno. Es ofrenda expiatoria. (25) Y el sacerdote mojará su dedo en la sangre y salpicará los cuernos del altar y verterá la sangre en la base del altar del holocausto. (26) Y hará quemar toda la grasa sobre el altar, como se hace con la grasa del sacrificio pacífico. De tal modo que el sacerdote expiará por él su pecado que entonces le será perdonado.

¿Qué pasa con una persona que da falso testimonio?

5(1) Y cuando un alma jura dando un testimonio falso (en un juicio o querella), omitiendo declarar algo que hubiera visto como testigo o supiera, cargará su pecado.

¿Acaso  no hay forma en la cual la persona que dio falso testimonio pueda ser perdonada? ¡Ay! de los que dan falso testimonio, dañando la moral, la integridad  de su prójimo!

¿Qué pasa con el que jura en vano?

5 (4) Y cuando jura vanamente hacer bien o mal alguna cosa que suele jurarse hacer inconsideradamente, (5) y confesa ese pecado (o cualquiera de los pecados descritos en los tres versículos anteriores),  (6) ofrecerá sacrificio expiatorio al Eterno consistente en una hembra del rebaño, ya sea cordera o una cabra joven y el sacerdote expiará por él su pecado.

¿Qué pasa con el que comete pecado contra el Eterno, robando y perjudicando a tu prójimo?

5 (20) Y le dijo el Eterno a Moisés: (21) “Si un alma peca contra el Eterno negando a su prójimo lo depositado o lo confiado en su mano, o robándole o perjudicándolo en algo; (22) o si halla cosa perdida y lo niega o jura en falso respecto de las iniquidades en que incurrió, (23) asumirá su responsabilidad devolviendo lo robado, indemnizando por los perjuicios ocasionados, restituyendo lo que le fue confiado o devolviendo el objeto encontrado, (24) o desdiciéndose de lo jurado en vano, y pagará al perjudicado su capital (afectado) agregándole un quinto. A quien pertenezca tal cosa, se le dará tal indemnización el día de la ofrenda por el pecado cometido. (25) y para el sacrificio de culpa, traerá el pecador al Eterno un carnero sin defecto con tu valuación, al sacerdote. (26) y el sacerdote hará expiación por él ante el Eterno. De modo que se perdonará

Fuente del Nombre del Sagrado Templo:

http://www.templeinstitute.org/institutodeltemplo/donar.htm

HA –AZINU

32 (1) ¡Escuchad o cielos y hablaré; que oiga la tierra las palabras de mi boca!

(2) Mi enseñanza caerá sobre vosotros como la lluvia y mi palabra fluirá como el rocío, como llovizna sobre los tiernos brotes y como aguacero sobre la hierba.

(3)Cuando invoque el Nombre del Eterno, glorificad a nuestro Dios.

(4) Él es la Roca y Sus obras son perfectas, como perfectos son Sus juicios, Su fidelidad y Su rectitud.

(5) La corrupción no es de Él sino de Sus hijos, integrantes de una generación perversa y torcida.

(6) ¿Así pagáis al Eterno, oh pueblo ruin e insensato? ¿Acaso no es Él el Padre que te crió, te hizo pueblo entre los pueblos y te estableció?

(7) Acuérdate de los días antiguos. Piensa en los años de tantas generaciones, oh Israel. Pregunta a tu padre y te lo dirá. Pregunta a tus ancianos y te lo dirán.

(8) Cuando el Dios Supremo dio a cada pueblo su heredad, dividió a los hijos del hombre y fijó los límites de los pueblos conforme al número de los hijos de Israel.

(9) Y Su pueblo es posesión Suya. Jacob es Su heredad.

(10) Lo halló en un desierto, en la mayor soledad y lo amparó, le enseñó Su camino y lo cuidó como a la niña de Sus ojos,

(11) como el águila que agita su nido, revolotea sobre su cría, extiende sus alas y toma a sus polluelos entre sus plumas.

(12) Así lo guío el Eterno sin la ayuda de ningún Dios extraño.

(13) Lo condujo a las alturas de la tierra para que comieran el fruto de los campos y le dio a sorber miel de la roca y aceite de la dura peña;

(14) le dio crema batida de vaca y leche de oveja, con la grosura de los corderos, de los corderos de Basán y machos cabríos con la flor del trigo. Y bebió la espumosa sangre de la uva.

(15) Pero Jesurún (Yeshurún, el pueblo de Israel), al engordar, se encabrió. Al cubrirse de gordura, abandonó a Dios su Creador y se olvidó de la Roca de su salvación.

(16) Lo provocaron celándolo con dioses extraños, con abominaciones que causaron Su gran ira.

(17) Ofrecieron sacrificios a demonios que no son Dios, dioses que no conocían, a nuevos dioses vecinos a quienes tus padres nunca reverenciaron.

(18) No te acordaste de la Roca que te había sustentado y te olvidaste del Dios que te hizo nacer.

(19) Y cuando el Eterno lo vio, se burló de ellos, por la provocación de sus hijos y de sus hijas.

(20) Entonces dijo:  ”Esconderé Mi rostro de ellos y veré como terminarán porque es una generación perversa de hijos impíos.

(21) Con sus vanidades, suscitaron Mi cólera y Mis celos de dioses que no son tales. Por eso, Yo los provocaré con cualquier pueblo sin importancia.

(22) Las llamas del fuego de Mi ira llegará hasta el abismo más profundo, abrasarán la tierra y las bases mismas de las montañas.

(23) Agotaré los males que puedo causarle y dirigiré contra ellos todas Mis saetas.

(24) Serán aniquilados por el hombre, por el calor sofocante y por la gran destrucción. Enviaré contra ellos hasta los dientes de las bestias salvajes y el veneno de los reptiles que se arrastran por el polvo.

(25) La espada los exterminará por fuera y el espasmo los consumiré por dentro, tanto al mancebo como a la doncella, tanto al niño de pecho como al hombre canoso.

(26) Dije para Mí que los esparciré por todos los confines hasta desaparecer todo recuerdo de ellos entre los hombres,

(27) si no fuera que el enemigo, pronto a pelear encarnizadamente contra ellos, ensoberbecido por la victoria, se atribuyera al mérito a sí mismo y no al Eterno

(28) Son un pueblo mal aconsejado y carente de entendimiento.

(28) Si fueran sabios, comprenderían esto y sabrían el fin que les espera.

(30) ¿Cómo puede uno solo perseguir a un millar, y dos hacer huir a una multitud, sin contar con el apoyo de la Roca, con la ayuda decisiva del Eterno?

(31) La roca de ellos no es como la Roca nuestra, pero son jueces nuestros.

(32) El vino de ellos es de las viñas de Sodoma y de Gomorra. Sus uvas son como la hiel y sus racimos son amargos.

(33) Ponzoña de serpiente es su vino, veneno mortal de áspides.

(34) ¿Acaso no tengo esto bien guardado entre mis tesoros?

(35) Mías son la venganza y las recompensa, para cuando tropiece el pie. Y el día de su calamidad está cercano; las cosas que sobrevendrán se aproximarán rápidamente.

(36) El Eterno hará justicia a Su pueblo y se apiadará de él cuando haya agotado Sus castigos.

(37) Entonces dirá Él: “¿Dónde están tus dioses, la roca en quién confiaron?

(38) ¿Quién comió la grosura de sus sacrificios y quien bebió el vino de sus libaciones? Que acudan en vuestra ayuda y os protejan.

(39) Ved pues que la Roca soy Yo, solamente Yo y ningún otro Dios Me acompaña. Yo doy la muerte y doy la vida. Yo hiero y curo; nadie puede liberarse de Mi mano.

(40) Alzo Mi mano al cielo jurando por Mi vida eterna

(41) que cuando afile Mi espada relampagueante y que en Mi mano tome el juicio, me vengaré de mis enemigos de quienes me aborrecen.

(42) Haré que Mis saetas se embriaguen de sangre y que Mi espada se harte de carne. Fluirá en abundancia la sangre de los muertos, de los cautivos y de las cabezas de los jefes enemigos”.

(43) “Exaltad, oh pueblos, al pueblo suyo, porque Él vengará la sangre de Sus siervos y castigará a Sus adversarios; hará la expiación de la tierra y de Su pueblo”.

(44) Vino Moisés y entonó ese cántico en los oídos del pueblo, él y Josué hijo de Nun. (45) “Moisés concluyó sus enseñanzas a todo Israel diciendo: (46) “Poned vuestro corazón en todas las palabras que hoy puse como testimonio ante vosotros y comunicadlas a vuestros hijos para que también cumpla todos los mandatos de esta Ley; (47) pues no son cosas vanas para vosotros: son vuestra vida. Por ellas podréis prolongar vuestros días en al tierra que heredaréis cuando hayáis cruzado el Jordán”.

(48) Y le dijo el Eterno a Moisés ese mismo día: (49) “Sube a este monte Abarim (Avarim) –el monte Nebo (N´vá), en la tierra de Moab (Moav), frente a Jericó (Yericó) – y contempla la tierra de Canaán, que doy a los hijos de Israel por heredad; (50) muere en esta montaña para reunirte con tu pueblo como Aarón, tu hermano murió en el monte Or (Hor) para reunirse con su pueblo, (51) por cuanto prevaricasteis contra Mí, entre los hijos de Israel ante el manantial de Meribá Cades (Merivat Cadesh), en el desierto de Sin (Tzin), al no santificarme entre los hijos de Israel. (52) Sin embargo, contemplarás de lejos la tierra que doy a los hijos de Israel, a la cual no podrás entrar”.

LA BIBLIA

HEBREO – ESPAÑOL

Versión Castellana

Conforme a la tradición judía

Por Moisés Katznelson

Reflexión:

¿Vieron que Moisés convoca a los cielos y a la tierra?

¡Glorifiquemos el Nombre del Eterno!

Él es nuestra Roca, Él es nuestro Padre, Él nos crió, Sus obras son perfectas, como perfectos son Sus juicios, Su fidelidad y Su rectitud.

Interesante:

Menciona  las divisiones y límites de los pueblos, dice que fueron hechos conforme a los números de los hijos de Israel.

¡Cuánto Amor del Eterno para Israel!:

“(10) Lo halló en un desierto, en la mayor soledad y lo amparó, le enseñó Su camino y lo cuidó como a la niña de Sus ojos, (11) como el águila que agita su nido, revolotea sobre su cría, extiende sus alas y toma a sus polluelos entre sus plumas”.

¿Acaso es uno de los motivos por lo que no los destruye?

(..) Ya que el enemigo esta pronto a pelear encarnizadamente contra ellos, ensoberbecido por la victoria, se atribuyera al mérito a sí mismo y no al Eterno.

¿Acaso está diciendo que tienen autoridades sobre ellos, que adoran a otros dioses? ¿Quiénes estarán en el Keneseth?

(31) La roca de ellos no es como la Roca nuestra, pero son jueces nuestros.

¿Acaso el Eterno ha abandonado a Su pueblo para siempre? ¡De ninguna manera!

 (36) El Eterno hará justicia a Su pueblo y se apiadará de él cuando haya agotado Sus castigos.

¡¿Quién es nuestra Roca?! ¡¿Quién da la muerte y la vida?! ¡¿Quién hiere y quien da la cura?!

(39) Ved pues que la Roca soy Yo, solamente Yo y ningún otro Dios Me acompaña. Yo doy la muerte y doy la vida. Yo hiero y curo; nadie puede liberarse de Mi mano.

¿De quién es la venganza?

(35) Mías son la venganza y las recompensa, para cuando tropiece el pie. Y el día de su calamidad está cercano; las cosas que sobrevendrán se aproximarán rápidamente.

¿Cuántos Dioses hay? ¡Un solo Dios! ¡Su nombre es UNO!

(39) Ved pues que la Roca soy Yo, solamente Yo y ningún otro Dios Me acompaña. Yo doy la muerte y doy la vida. Yo hiero y curo; nadie puede liberarse de Mi mano.

La promesa:

(39) Alzo Mi mano al cielo jurando por Mi vida eterna

(41) que cuando afile Mi espada relampagueante y que en Mi mano tome el juicio, me vengaré de mis enemigos de quienes me aborrecen (…)

¡¿Acaso está convocando a las Naciones a exaltar a la heredad de Jacob,  Israel?!

(43) “Exaltad, oh pueblos, al pueblo suyo, porque Él vengará la sangre de Sus siervos y castigará a Sus adversarios; hará la expiación de la tierra y de Su pueblo”.