Atribuid al Eterno, oh hijos de poderosos! Atribuid al Eterno la gloria y la fuerza! Atribuid al Eterno la gloria debida a Su Nombre!

LOS SALMOS

29(1) Salmo de David. Atribuid al Eterno, oh hijos de poderosos, atribuid al Eterno gloria y fuerza. (2) Atribuid al Eterno la gloria debida a Su Nombre. Adorad al Eterno en la belleza de Su santidad. (3) La voz del Eterno es sobre las aguas. Truena el Dios de la gloria. está el Eterno sobre muchas aguas. (4) La voz del Eterno es poderosa, la voz del Eterno es plena de majestad. (5)La voz del Eterno rompe los cedros. Sí, la voz del Eterno rompe en pedazos los cedros del Líbano. (6) Los hace saltar como becerros, al Líbano y a Sirión como  un joven. (7) La voz del Eterno taja con llamas de fuego. (8)La voz del Eterno estremece el desierto. El Eterno sacude el desierto de Cades (Cadesh). (9) La voz del Eterno hace parir a las siervas y desnuda los bosques. Y en Su Templo todo dice: “¡Gloria!”. (10) El Eterno se sentó entronizado en el diluvio. Se sienta como rey para siempre. (11) El Eterno dará fuerza a Su pueblo. El Eterno bendecirá a Su pueblo con la Paz.

47 (1) Para el director del coro. Salmo de los hijos de Coro. (2) ¡Batid las manos todos los pueblos! Aclamad a Dios con la voz del triunfo, (3) porque el Eterno es terriblemente elevado, un gran Rey sobre toda la tierra. (4) Domina a los pueblos debajo de nosotros, y a las naciones debajo de nuestros pies. (5) Escoge nuestra heredad para nosotros. Es la gloria de Jacob, a quien Él amó. Selá. (6) Dios ha subido entre aclamaciones. El Eterno subió al son de la trompeta. (7) Cantad alabanzas a Dios, cantad alabanzas. Cantad alabanzas a nuestro Rey, cantad alabanzas. (8) Porque Dios es el Rey de toda la tierra, cantadle alabanzas en sentidos cánticos; (9) Dios reina sobre las naciones. Dios se sienta sobre Su santo trono. (10) Los príncipes de los pueblos se han reunido (ante) el pueblo de Abraham (Avraham). Porque a Dios pertenecen los escudos de la tierra. Él es exaltado en gran manera.

SalmoS 97(1) El Eterno reina. Regocíjese la tierra. Alégrese la multitud de las islas. (2)Nubes y tinieblas hay alrededor de Él. La rectitud y la justiciaron son el basamento de Su trono. (3)Un fuego va delante de Él, y quema a Sus adversarios en derredor. (4) Sus relámpagos iluminaron el mundo. La tierra los vio y tembló. (5) Las montañas se derritieron como cera ante la presencia del Eterno, ante la Presencia del Señor de toda la tierra. (6) Los cielos declaraban Su justicia, y todos los que adoran imágenes esculpidas, que se jactan de cosas de nada. Inclínense ante Él todos los dioses. (8) Sión oyó y se alegró, y las hijas de Judá  se alborozaron, por causa de Tus juicios, oh Eterno. (9) Porque Tú, oh Eterno, eres el más alto sobre toda la tierra. Tú eres exaltado mucho más alto que todos los dioses. (10) Vosotros que amáis al Eterno, odiad el mal. Él preservas las almas de Sus fieles, librándolos de la mano de los malvados. (11) Para los justos se difunde la luz, y la alegría para los rectos de corazón. (12) Alegraos en el Eterno, oh justos, y alabad Su santo Nombre.

Salmos 98(1) Cantad al Eterno un nuevo cántico, porque Él ha hecho cosas maravillosas. su diestra y Su santo brazo obraron salvación de Su parte. (2) El Eterno ha dado a conocer Su salvación. Su justicia ha revelado Él ante la vista de las naciones. (3) Él se ha acordado de Su misericordia y de Su fidelidad hacia la Casa de Israel. Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios. (4) Gritad jubilosamente al Eterno, toda la tierra. prorrumpid en alabanzas y cantad vuestra alegría. (5) Cantad alabanzas al Eterno con la lira. Con la lira y la voz de salmodia. (6) Con trompetas y al son de la corneta aclamad al Rey, el Eterno. (7) Ruja el mar y todo lo que él contiene; el mundo, y todo lo que en él mora. (8) Batan las manos los torrentes y canten jubilosamente las montañas (9) ante el Eterno, porque Él ha venido para juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con equidad.

Salmos 99(1) El Eterno reina. ¡Tiemblen los pueblos! Él está entronizado sobre los querubines. estremézcase la tierra. (2) Grande es el Eterno en Sión, y está sobre todos los pueblos. (3) Alaben ellos Tu Nombre por grande y terrible. Santo es. (4) (Su fuerza es) la fuerza del  Rey que ama la justicia. Tú has establecido la equidad. Tú has ejecutado justicia y rectitud en Jacob. (5) Exaltad al Eterno nuestro Dios, y prosternaos ante Su escabel. Santo es. (6) Moisés y Aarón entre Sus sacerdotes, y Samuel (Shamuel) entre los que invocan Su Nombre, llamaron al Eterno, y él les respondió. (7) Les habló en la columna de nubes. Ellos guardaron Sus testimonios, y el estatuto que Él les dio. (8) ¡Oh! Eterno, Dios nuestro! Tú les respondiste. Dios compasivo fuiste Tú para ellos, aunque Te tomaste venganza cuando se descarriaron. (9) Exaltad al Eterno nuestro Dios, y adoradle en Su monte, porque el Eterno nuestro Dios es santo.

Salmos 100(1) Salmos de alabanza. Gritad jubilosamente al Eterno, toda la tierra. (2) Servid al Eterno con alegría. presentaos ante Su Presencia cantando. (3) Sabed que el Eterno es Dios, El que nos hizo, y nosotros somos Suyos, Su pueblo, y el rebaño de Su dehesa. (4) Entrad por Sus portones con agradecimiento, y penetrad en Sus atrios con alabanzas. Alabadle y bendecid Su Nombre, (5) porque el Eterno es benevolence. Su misericordia perdura para siempre, y Su fidelidad se mantiene para todas las generaciones.

Salmos 145 (1)  Salmo de alabanza, de David. Yo te exaltaré, Dio mío, oh Rey, y bendeciré Tu Nombre para siempre. (2) cada día te bendeciré, y alabaré Tu Nombre para siempre. (3) Grandioso es el Eterno, y digno de ser alabado. Y su grandeza es inmensa. (4) Una generación referirá Tus obras a la otra, y declarará Tus prodigiosos actos. (5) La gloriosa hermosura de Tu majestad y Tus prodigiosas obras he de ponderar. (6) Y hablarán los hombres del poder de Tus tremendas hazañas, y yo diré de Tu grandeza. (7) Difundirán la fama de Tu gran benevolencia y cantarán a Tu rectitud. (8) El Eterno es lleno de gracia y de compasión. Lento en iras y de gran misericordia. (9) El Eterno es bueno para todos, y Su benevolencia está presente en todas Sus obras. (10) Todas Tus obras te alabarán, oh Eterno, y Tus fieles Te bendecirán. (11) Hablarán de la gloria de Tu reino, y conversarán de Tu poder. (12) Darán a conocer a los hijos de hombres Sus poderosas hazañas, y la gloria de la majestad de Su reino. (13) Tu reino es un reino para todas las épocas, y Tu dominio perdura por todas las generaciones. (14) El Eterno sostiene a todos los que caen, y levanta a todos los que son derribados. (15) Los ojos de todos te esperan, y Tú les das su alimento a su debido tiempo. (16) Tú abres Tu mano, y satisfaces a toda cosa viviente con favor. (17) El Eterno es justo en todos Sus caminos y benevolence en todas Sus obras. (18) El Eterno se acerca a todos los que Le llaman, a todos los que le invocan en verdad. (19) Él cumplirá los deseos de los que Le temen. Oirá su clamor y los lavará. (20) El Eterno preserva a todos los que le aman, pero a todos los inicuos los destruirá, (21) Mi boca dirá la alabanza del Eterno. Y bendiga toda carne Su santo Nombre para siempre.

LOS SALMOS 66 – 68

66 (1)Para el director de coro. Cántico. Salmo. ¡Aclame a Dios toda la tierra! (2) Cantad alabanzas a la gloria de Su nombre. Haced gloriosa Su alabanza. (3) Decid a Dios:” ¡Qué tremenda es Tu obra! Por la grandeza de Tu poder Tus enemigos se dispersarán ante Ti. (4) Toda la tierra Te adora y Te cantará alabanzas. Cantarán alabanzas a Tu Nombre”. Selá. (5) Venid, y mirad las obras De Dios. Es terrible en Su acción para con los hijos de los hombres. (6) Convirtió el mar en tierra seca. Fueron por el río a pie. ¡Alborocémonos en Él! (7) Su poder domina para siempre. Sus ojos vigilan a las naciones. No se vanaglorien los rebeldes. Selá. (8) Bendecid a nuestro Dios, oh pueblos, y haced que la voz de Su alabanza sea oída. (9) Él dio vida a nuestra alma, y no tolera que nuestro pie sea movido. (10) Porque Tú, oh Dios, nos has sometido a prueba. Nos refinaste como se refina la plata. (11)Nos metiste en la red. Ceñiste nuestros lomos. (12) Hiciste subir hombres sobre nuestras cabezas. Pasamos por el fuego y por el agua. Pero Tú nos sacaste a la abundancia. (13) Vendré a Tu casa con holocausto y cumpliré los votos que Te hice, (14) que profirieron mis labios y pronunció mi boca cuando estaba en angustia. (15) Te ofreceré holocausto de animales cebados, con el dulce incienso de carneros. Te santificaré bueyes y machos cabríos. Selá. (16) Venid y escuchad todos los que temen a Dios, porque yo declararé lo que Él hizo por mi alma. (17) Clamé a Él con mi boca, y ensalzado fue con mi lengua. (18) Si yo hubiese albergado iniquidad en mi corazón, el Señor no me habría escuchado. (19) Pero ciertamente Dios me escucho. Atendió la voz de mi plegaria. (20) Bendito sea Dios, que no desecho mi plegaria, ni apartó Su piedad de mí.

67 (1) Para el director del coro, con instrumentos de cuerdas. Salmo. Cántico. (2) Tenga Dios piedad de nosotros, y bendigamos. Resplandezca Su rostro hacia nosotros, Selá, (3) para que Tu camino sea conocido sobre la tierra, y Tu salvación entre las naciones. (4) Alábente los pueblos. oh Dios. Alábente los pueblos, todos ellos. (5) Regocíjense las naciones y entonen cánticos de alborozo. Porque Tú juzgarás a los pueblos con equidad, y conducirás a las naciones sobre la tierra. Selá. (6) Alábente pueblos. oh Dios. alábente los pueblos, todos ellos. (7) La tierra ha brindado su fruto. Bendíganos Dios, nuestro propio Dios. (8)Bendigamos Dios, y témanle todos los confines de la tierra.

68 (1)Para el director del coro. salmo de David. Cántico. (2) Levántese Dios, dispérsense Sus enemigos y huyan ante Él los que Le odian. (3) Como se esfuma el humo, así que se esfumen ellos. Como la cera que deslíe ante el fuego, así perezca el impío ante la Presencia de Dios, (4) mas regocíjense los justos y sean exaltados ante Dios. Sí, alégrense con júbilo. (5) Cantad a Dios, cantad alabanzas a Su Nombre. Exaltad al que cabalga sobre los cielos, cuyo Nombre es el Eterno, y enaltecedle ante Él. (6) Padre de los huérfanos, y juez de las viudas es Dios en Su santa morada. (7) Dios hace que el solitario viva en una casa, y libra a los prisioneros dándoles prosperidad. Los rebeldes habitan en la tierra seca. (8) Oh Dios, cuando ibas delante de Tu pueblo, cuando marchabas por el desierto, Selá, (9) la tierra temblaba y los cielos se inclinaban ante la presencia de Dios. Hasta el Sinaí temblaba ante la presencia de Dios, el Dios de Israel. (10) Una lluvia de bendiciones derramaste, oh Dios. Cuando Tu herencia estaba cansada, Tú la reanimabas. (11) Tu rebaño se estableció allí y Tú preparaste Tu bondad para los humildes, oh Dios. (12) El Señor da la palabra. Las mujeres que proclaman las noticias son un gran ejercito. (13) Huyen precipitadamente reyes de ejércitos, y la que se queda en casa reparte los despojos. (14) Cuando os acostáis entre los rediles, las alas de la paloma están cubiertas de plata, y sus plumas brillan como el oro. (15) Cuando el Todopoderoso dispersa reyes allí, cae nieve en el Salmón (Tzalmón). (16) Una montaña de Dios es la montaña de Basan (Bashán). Una montaña de picos es la montaña de Basán. (17) ¿Por qué miráis de reojo, oh montaña de picos, a la montaña que Dios escogió por morada Suya? Sí, el Eterno vivirá allí para siempre. (18) Los carros de Dios son miríadas, millares, millares sobre millares. el Señor es entre ellos, como en el Sinaí, en santidad (19) Ascendiste alto. Llevaste cautivos al cautiverio. Recibiste presentes de hombres. Sí, también entre los rebeldes, para que Dios el Eterno morara allí. (20) Bendito sea el Señor, día a día, que sobrelleva nuestra carga. Es el Dios de nuestra salvación. Selá. (21) Dios es para nosotros un Dios de libertad. Y a Dios el Señor pertenece lo relativo a la muerte. (22) Ciertamente Dios herirá la cabeza de Sus enemigos, la mollera cabelluda del que insiste en sus pecados. (23) El Señor dijo: “Los haré volver de Basan. Los haré volver de las profundidades del mar, (24) para que tu pie pueda vadear la sangre y la lengua de tus perros tengan su porción de tus enemigos”. (25) Se han visto tus caminos, oh Dios, los caminos de mi Dios, mi Rey, en santidad. (26) Los cantares van delante y detrás de ellos los tañedores, en medio de doncellas que tocan panderos: (27) “Bendecid a Dios todas las congregaciones. (Bendecid) al Señor, vosotros que sois de la fuente de Israel”, (28) Allí está Benjamín (Bin´yamín), el más joven que los gobierna. Los príncipes de Judá forman su consejo. Y los príncipes de Zabulón (Z´vulun) y los príncipes de Neftalí (Naftalí). (29) Tu Dios ha ordenado tu fuerza. Sé fuerte, Oh Dios, Tú que has trabajado por nosotros. (30) A Tu Templo Jerusalén, los reyes Te traerán presentes. (31) espanta a las fieras de los cañaverales, la multitud de toros, con los becerros de los pueblos. Cada cual se somete con piezas de plata. Él ha esparcido a los pueblos que se deleitan en guerras. (32)Saldrán príncipes de Egipto (Mitzráyim). De Etiopía (Cush) se apresurará a extender sus manos a Dios. (33) Cantad a Dios, oh reinos de la tierra. cantad alabanzas al Señor, Selá, (34) al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que están desde antiguo. He aquí que Él hace resonar Su voz, una voz poderosa. (35) Reconoced la fuerza De Dios. Su majestad es sobre Israel, y Su fuerza esta en los cielos. (36) Terrible es Dios fuera de los lugares santos. El Dios de Israel otorga fuerza y poder al pueblo. Bendito sea Dios.