Perú en la época del Holocausto

Una entrevista al Prof. León Trahtemberg.

¿Cómo definiría la posición del estado peruano en la Segunda Guerra Mundial respecto a la población judía, ya sea a nivel interno o externo?

A nivel interno hubo poca actividad hostil hacia los judíos por parte de la población peruana que más bien se mostró hospitalaria.

El problema radicaba en algunos sectores intelectuales y políticos que se identificaban con el nazismo, el racismo, así como algunos sectores católicos antisemitas, todos ellos con fuerte influencia en la prensa y Cancillería dirigida por Carlos Concha (1937-1945) y luego Afredo Solf y Muro (1939-1944) de quienes dependía el visado de pasaportes. Así la posición del Estado peruano presidido por Oscar R. Benavides y luego Manuel Prado Ugarteche fue hostil a la inmigración de judíos. Solo unos 500 de los 11 millones que buscaba refugio lograron inmigrar al Perú entre 1939-1945.

¿Qué hechos en concreto podría calificarse como políticas antisemitas y qué consecuencias tuvieron?

Como se observa en la vergonzosa circular de 1938 (Oscar R. Benavides-Carlos Concha) que se ratificó varias veces durante el gobierno de Manuel Prado y su canciller Alfredo Solf y Muro, el gobierno peruano dio instrucciones precisas a sus cónsules para negarle la visa a los judíos que fugaban del horror nazi, e inclusive aquellos que obtenían alguna visa tuvieron que sortear infinidad de obstáculos para poder entrar finalmente al Perú.

Dice el documento del 9/9/1938: ”En consecuencia, cumplo instrucciones del señor Ministro del Roman al manifestarle que debe negar el visado de pasaporte, aunque fuera para clase de turista, agentes viajeros u otros a los individuos de cualquier nacionalidad cuyo origen judío se reconozca por ese consulado en razón de los nombres que lleven, de las señales étnicas que ostenten o de cualquier información verídica que pudiera haber llegado a su conocimiento. Desde este momento, pues, los consulados de la República en el extranjero deben considerar prohibida excepciones de ningún género la inmigración judía al Perú”.

Si fuera el caso, ¿Cuándo los diplomáticos peruanos se comportaron de espaldas al pueblo judío?

Basta con leer las instrucciones de la Cancillería para entender cómo eran las cosas. Es más, hay infinidad de testimonios sobre funcionarios de Migraciones y cancillería que extorsionaban a los judíos para reconocer la validez de alguna visa o permiso de ingreso al Perú, así fuera de tránsito hacia Bolivia.

Uno de los casos antisemitas más sonados fue la respuesta negativa del gobierno de Prado al pedido del Congreso Judío mundial para que el Perú, al igual que otros países del mundo, aceptaran admitir niños judíos huérfanos de guerra que iban a ser integrantes mantenidos y educados por cuenta de los judíos residentes en el Perú. El gobierno peruano, a través del canciller Dr. Solf y Muro, rechazó en 1944 el pedido de admitir 200 niños judíos de 4 a 10 años de edad que luego murieron en Auschwitz.

Existe documentación acerca de peruanos judíos fallecidos en Auschwitz. En un libro “La inmigración judía al Perú” se menciona a 22 peruanos. ¿Posee los nombres de ellos? – Cuando estuve en Israel encontré en la Biblioteca del Museo del Holocausto un libro de Serger Klarsfeld “L. memorial de la deportación des juifs de France”, Paris 1978, en cuyo balance por nacionalidades figuran 22 peruanos en convoyes de Drancy a Auschwitz. Eran 22 los judíos peruanos que estaban en Europa y fueron detenidos por los nazis que murieron en Auschwitz, entre ellos Jaime y Rosita Lindow (convoyes 71 y 75) y Joseh y Matilde Baruch (convoy 75).

¿Qué reflexión se puede colegir de la actitud del Estado peruano en la II Guerra Mundial, a propósito del aniversario de la liberación de Auschwitz y el fin de la conflagración mundial?

La población nativa del Perú ha sido víctima sistemática del racismo y la discriminación de parte de las clases dominantes procedentes de España,  Inglaterra, Francia, etc. Que nunca vieron  la integración nacional como un valor y discriminaron a los nativos peruanos y a los grupos étnicos y religiosos minoritarios, incluyendo a los judíos.

Muchos de quienes gobernaron o manejaron desde el costado a los gobiernos del Perú han sido herederos de la tradición aristocrática y racista europea y quisieron imponerla en el Perú aprovechando su ventaja académica o económica inicial. Esa es la gente contra la cual luego se rebelaron Juan Velasco y Alberto Fujimori (…)

 Fuente:

Entrevista de la revista “Caretas” , efectuada al destacado intelectual y educador León Trahtemberg.

Fuente de la foto:

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Menájem Beguin y las enseñanzas del Holocausto

En mayo de 1981, un grupo de líderes judíos norteamericanos le preguntó al Primer Ministro Beguin cuáles consideraba que eran las enseñanzas del Holocausto. Esto es lo que respondió.

Primero, si un enemigo de nuestro pueblo dice que busca destruirnos, entonces, ciertamente debes creerle. No dudes de él ni por un momento. No te rías del tema. Haz todo lo que puedas para impedirle llevar a cabo su malvado plan.

Segundo, cuando un judío de cualquier lugar es amenazado o atacado, haz todo lo que puedas para ir en su ayuda. Nunca te detengas para preguntarte lo que el mundo pensará o dirá. El mundo nunca lamentará que asesinen judíos. El mundo no necesariamente querrá al judío luchador, pero tendrá que tomarlo en cuenta.

Tercero, un judío debe aprender a defenderse a sí mismo. Debe estar siempre preparado para lo que sea que le depare el destino.

Cuarto, la dignidad judía debe ser protegida bajo todas las circunstancias. Las semillas de la destrucción del pueblo judío yacen en permitir pasivamente que el enemigo nos humille. Sólo cuando el enemigo logra transformar el espíritu judío en polvo y cenizas durante su vida, es que logra también transformarlo en polvo y cenizas durante su muerte. El Holocausto ocurrió después de que el enemigo había humillado, pisoteado, dividido, engañado y afligido a los judíos, y de que había hecho que los hermanos se enfrentaran; recién después de todo eso pudo llevarlos, casi sin resistencia, a las puertas de Auschwitz. Por lo tanto, en toda ocasión y al costo que sea, protege la dignidad y el honor del pueblo judío.

Quinto, debemos mantenernos unidos cuando enfrentamos a nuestros enemigos. Los judíos amamos la vida, porque la vida es santa. Pero hay cosas en la vida que son más preciadas que la vida misma. Hay ocasiones en que debemos arriesgar nuestra vida para rescatar la vida de otros. Y cuando hay unos pocos que arriesgan sus vidas por el bien de muchos, entonces ellos también tienen una probabilidad de salvarse a sí mismos.

Sexto, hay un patrón que se repite en la historia judía. En nuestra larga historia como nación, nos hemos levantado, caído, hemos vuelto, hemos sido exiliados, hemos sido esclavizados, nos hemos rebelado, nos hemos liberado, hemos sido oprimidos nuevamente, nos hemos reconstituido, y nuevamente hemos sufrido destrucción, lo cual ha llegado a su clímax en nuestra época con la más grande de las calamidades, el Holocausto, lo cual vino seguido del renacimiento del estado judío.

Entonces sí, hemos cerrado el círculo, y con la ayuda de Dios, con el renacimiento de la soberanía de Israel, hemos finalmente interrumpido el ciclo histórico: no más destrucción y no más derrotas, no más opresión… sólo libertad judía, con dignidad y honor.

Estas, creo yo, son las enseñanzas que debemos aprender de la indescriptible tragedia del Holocausto.

Fuente:

http://www.aishlatino.com/h/h/a/Menajem-Beguin-y-las-ensenanzas-del-Holocausto.html?s=nb