LEVÍTICO 23:36 Los siete días, brindaréis ofrendas ígneas al Eterno. Al octavo día, que será de santa convocación para vosotros, presentaréis ofrenda ignea al Eterno y no haréis trabajo servil.
(“Regocijo de la Torá”). En este día concluimos, y comenzamos de nuevo, el ciclo anual de lectura de la Torá. El evento está marcado con gran regocijo, especialmente durante la procesión “hakafot”, en la que marchamos, cantamos y bailamos con los rollos de la Torá alrededor de la mesa de lectura en la sinagoga. “En Simjat Torá”, dice el jasídico, “nos regocijamos en la Torá, y la Torá se regocija en nosotros; la Torá también quiere bailar, así que nos convertimos en los pies danzantes de la Torá”.
Simchat Torah in a Nutshell The Holiday when we become the Torah’s “Dancing Feet” Immediately following the seven-day festival of Sukkotcomes the two-day festival of Shemini Atzeret and Simchat Torah. (In the Land of Israel, the festival is “compacted” in a single day). Shemini Atzeret means “the eighth [day] of retention“; the chassidic masters explain that the primary purpose of the festival is to retain and “conceive” the spiritual revelations and powers that we are granted during the festivals of the month of Tishrei, so that we could subsequently apply them to our lives throughout the year.
1 Y ésta es la bendición que Moisés, varón de Dios impartió a los hijos de Israel antes de su muerte.
2 Dijo: “El Eterno apareció en el Sinaí y resplandeció ante ellos desde Seir.
Irradió Su luz desde el monte Parán, en medio de Sus miradas de santos (ángeles) y de Su diestra salió el fuego de la Ley para ellos.
3 ¡Oh Tú que amas a Tus tribus y tienes en Tu mano a todos Tus santos (ángeles), que se sientan a Tus pies para recibir tus órdenes!.
4 ” Moisés nos dio una Ley, posesión de la comunidad de Jacob,
5 mientras Él era Rey en Jesurún cuando se congregaron los jefes del pueblo y las tribus de Israel” (reconoció al pueblo)
6 “Viva Rubén y no muera; que sus hombres no sean pocos” (Dijo Moisés)
7 Y dijo sobre Judá: “Escucha, oh Eterno, la voz de Judá y tráelo a su pueblo. Sean sus manos numerosas y sé Tú para él un auxilio contra sus enemigos”.
8 Y dijo sobre Leví: “Tus tumin y tus urim son de tus hombres piadosos, puestos a prueba en Masá y junto al manantial de Meribá.
9 Hombres (levitas) que dijeron a su padre: “No los hemos visto”, ni reconocieron a sus hermanos (en el episodio del becerro de oro), por guardar Tu palabra y cumplir Tu Pacto.
10 Enseñaran a Jacob Tus preceptos y a Israel Tu ley. Quemarán incienso ante Ti y holocaustos en Tu altar.
11 Bendecid, oh Eterno, la sustancia de Tu pueblo y otorga Tu favor a las obras de sus manos. Castiga los lomos de quienes se levantan contra él y de quienes le aborrecen para que no puedan levantar más”.
12 Y dijo sobre Benjamín: “El amado del Eterno vivirá seguro junto a Él, pues gozará de Su protección todo el día y morará entre sus hombros.
13 Y dijo sobre José:” Bendiga el Eterno su tierra, con Sus preciosos dones del cielo y Sus bullantes manantiales que se despeñan hacia las profundidades,
14 y los deliciosos frutos que madura el sol y los selectos frutos que madura la luna,
15 y lo mejor de los viejos montes y de la antigua colinas,
16 y lo más escogido de la grosura de la tierra y de sus productos. Y que el favor de Aquel que se apareció en la zarza se pose sobre la testa de José, el que fue separado de sus hermanos.
17 Su gloria será como la de un toro primerizo y sus cuernos serán hermosos como los del búfalo. Con ellos a pueblos cornearán juntos, hasta los confines de la tierra. Y son ellos las multitudes de Efrayim y son ellos los millares de Menashé.
18 Y dijo sobre Zabulón: “Alégrate, Zabulon, en tus correrías (por el mar), pero tú, Isacar, regocíjate en tus tiendas.
19 Llamarán a los pueblos a la montaña donde brindarán sacrificio de justicia, sorberán de los mares su abundancia y de la arena sus tesoros ocultos”.
20 Y dijo sobre Gad: “Bendito sea Él que ensancha a Gad, que vive en vigilia como una leona y destroza el brazo enemigo con un golpe de su cabeza.
21 Obtuvo la primera parte de la heredad para sí, asignada para él(al oriente del Jordán) por el Legislador y la ocupó con los jefes de su tribu, por justicia del Eterno.
22 Y dijo sobre Dan: “Dan es un cachorro de león que asaltará desde Basán”.
23 Y dijo de Neftalí: “¡Oh Neftalí, colmado de favores y de la bendición del Eterno, apodérate del oeste y del sur!”.
24 Y dijo sobre Aser: “Sea Aser bendito entre los hijos y sea grato a sus hermanos y que se sumerja su pie en aceite (por sus prósperos olivares).
25 Sean de hierro y cobre tus cerrojos, y sean tus fuerzas como tus días (prolongados).
26 “No hay nadie como Dios, oh Jesurún, que cabalga por el cielo para venir en tu ayuda, mostrando Su gloria.
27 El Dios de los tiempos antiguos es tu refugio y Sus brazos son eternos.
Él espantará al enemigo ante ti y te animara a aniquilarlo.
28 Israel vive en seguridad. La fuente de Jacob se alza solitaria sobre una tierra plena de trigo y de mosto, fructificada por el rocío del cielo.
29 ¡Dichoso eres, oh Israel! ¿Quién es como tú, pueblo salvado por el Eterno, el escudo que te protege y la espada que te hace triunfar?,
Tus enemigos descubrirán sus propias mentiras ante ti y tú pisotearás sus colinas”.
DEUTERONOMIO 34
“ÉSTA ES LA TIERRA QUE JURÉ A ABRAHAM, A ISAAC Y A JACOB DICIENDO: “A TU SIMIENTE LA DARÉ”
1 Y Moisés subio del llano de Moab al monte Nebo, a la cima del Pisgá, que está frente a Jericó y el Eterno le mostró toda la tierra de Galaad, hasta Dan;
2 y toda la tierra de Neftalí, la tierra de Efraín yy la de Manases yy toda la tiera de Judá, hasta el mar de más allá,
3 y también al Néguev, el valle de Jericó, la ciudad de las palmeras hasta Zohar (Tzoar).
4 Y le dijo el Eterno:”Ésta es la tierra que juré a Abraham, a Isaac y a Jacob diciéndoles: “A tu simiente la daré”. Te la hice ver con tus ojos pero no has de para allí”.
5 Así Moisés, siervo del Eterno, murió allí en la tierra de Moab, conforme a las palabras del eterno.
6 Y Él mismo lo sepulto en el valle, en la tierra de Moab, frene a Bet Peor y nadie conoció su sepultura hasta hoy.
7 Moisés tenía ciento veinte años de edad al morir. Nunca se habia enturbiado sus vista, ni había desaparecido su vigor.
8 Y lloraron los hijos de Israel a Moisés en el valle de Moab durante 30 días, hasta que termino los días de su duelo.
9 Y Josué hijo de Nun estaba henchido del espíritu de sabiduría porque Moisés había posado sus manos sobre él. Y los hijos de Israel ñle obedecieron, tal como el Eterno le había ordenado a Moisés.
10 Y no apareció ningún otro profeta en Israel como Moisés, a quien el Eterno había tratado cara a cara,
11 y a quien el Eterno había mandado hacer tantas maravillas y prodigios en la tierra de Egipto, al faraón, a sus siervos y a todo el país,
12 y tantos milagros terribles con poderosa mano, ante los ojos de todo Israel.
La Canción de la Redención
Sostennos, Di-s, hasta el momento Cuando se revelará un ayudante y apoyo El león de Di-s se levantará como un cachorro Para traernos Tu Redención Devolver a nuestros exiliados a la Tierra Desciende de los hijos de Peretz es un rey ungido fuerte y espiritual Él viene y está a punto de levantarse. Su victoria pronto será revelada. Fortalécenos, Di-s, hasta su llegada Hasta que el redentor revele su santo brazo Para que merezcamos y discutiremos Los dolores de parto del Mashíaj Los poderosos se han callado Y hemos quedado como [Su] nación Él nos sustentará durante dos días. Y en el tercero, encontraremos vida.