El nombre de la parashá, “Bejukotai”, significa “en Mis estatutos” y se encuentra en Levítico 26:3.
Di-s promete que si el pueblo de Israel guarda Sus mandamientos, disfrutará de prosperidad material y morará seguro en su tierra natal. Pero también les da una dura “reprensión”, advirtiendo sobre el exilio, la persecución y otros males que les sobrevendrán si abandonan su pacto con Él.
Sin embargo, “Aun cuando estén en la tierra de sus enemigos, no los desecharé; ni jamás los aborreceré, para destruirlos y romper mi pacto con ellos; porque yo soy el Señor su Di-s”.
Una esperanza trascendental
LEVÍTICO 26:44-45
Pero a pesar de todo eso, cuando estén en territorio enemigo,no los rechazaré ni los despreciaré hasta el punto de destruirlos totalmente,rompiendo mi pacto con ellos, porque Yo soy el Señor su Di-s. Pero por amor a ellos me acordaré del pacto con la primera generación,a los que saqué de la tierra de Egipto, delante de todas las naciones,para ser su Di-s; Yo soy el Señor.
Incluso en sus peores horas, según Levítico, el pueblo Judío nunca será destruido. Dios tampoco los rechazará. El pacto seguirá estando en vigor y sus términos seguirán siendo operativos. Esto significa que los Judíos siempre estarán unidos entre sí por los mismos lazos de responsabilidad mutua que tienen en la tierra, porque fue el pacto el que los formó como nación y los unió entre sí , así como los unió a Dios. Por lo tanto, incluso cuando caigan unos sobre otros huyendo de sus enemigos, seguirán sujetos a una responsabilidad mutua. Seguirán siendo una nación con una suerte y un destino compartidos(…).
The name of the Parshah, “Bechukotai” means “in My statutes” and it is found in Leviticus 26:3.
G‑d promises that if the people of Israel will keep His commandments, they will enjoy material prosperity and dwell securely in their homeland. But He also delivers a harsh “rebuke,” warning of the exile, persecution and other evils that will befall them if they abandon their covenant with Him.
Nevertheless, “Even when they are in the land of their enemies, I will not cast them away(…).
But despite all that, when they are in enemy territory, I will not reject them or despise them to the point of totally destroying them, breaking my covenant with them by doing so, because I am the Lord their God. But for their sake I will remember the covenant with the first generation, the ones I brought out of Egypt’s land in the sight of all the nations, in order to be their God; I am the Lord.
Even in their worst hours, according to Leviticus, the Jewish people will never be destroyed. Nor will God reject them. The covenant will still be in force and its terms still operative. This means that Jews will always be linked to one another by the same ties of mutual responsibility that they have in the land – for it was the covenant that formed them as a nation and bound them to one another even as it bound them to God. Therefore, even when falling over one another in flight from their enemies they will still be bound by mutual responsibility. They will still be a nation with a shared fate and destiny (…).
Tengamos presente en nuestras oraciones a los Soldados de la Fuerza de Defensa de Israel.
Los héroes de la Fuerza de Defensa de Israel, ingresan a Rafah, para rescatar a los rehenes y regresarlos a casa.
Invocando la protección de Dios para los miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Quien bendijo a nuestros patriarcas, Abraham, Itzjak y Iaacov, bendiga a los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel, quienes cuidan nuestra tierra y las ciudades de nuestro Dios, desde la frontera con el Líbano hasta el desierto de Egipto, y desde el Gran Mar hasta la Aravá, por tierra, por aire y por mar.
Que Dios haga que los enemigos que se levantan en nuestra contra sean fulminados delante de nuestros soldados. Que el Santo, Bendito sea, proteja y libere a nuestros soldados de todo problema y peligro, de toda plaga y enfermedad, y que les conceda bendiciones y éxito en cada una de sus acciones.
Que Él disponga que nuestros soldados derroten a nuestros enemigos, y que los corone con la diadema de la salvación y la corona de la victoria. Y que se cumpla para ellos el versículo: “Porque Hashem tu Dios está contigo; Él peleará en favor tuyo y te dará la victoria sobre tus enemigos”.
Y ahora respondamos: Amén.
Oración de los soldados de la Fuerza de Defensa de Israel, antes de ingresar a Rafah.
Modé Ani / Doy Gracias מודה אני לפניך מלך חי וקיים, שהחזרת בי נשמתי בחמלה; רבה אמונתך
Modé aní lefaneja mélej jai vekaiam shehejezarta bi nishmati bejemla, rabá emunateja
Te doy gracias a Ti, Rey viviente y Eterno que me has devuelto mi alma con compasión Grande es Tu fidelidad pic.twitter.com/9ij5GIxpNv
3 Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente,
Y han entrado en consejo contra tus protegidos.
4 Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación,
Y no haya más memoria del nombre de Israel.
5 Porque se confabulan de corazón a una,
Contra ti han hecho alianza
6 Las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas,
Moab y los agarenos;
7 Gebal, Amón y Amalec,
Los filisteos y los habitantes de Tiro.
8 También el asirio se ha juntado con ellos;
Sirven de brazo a los hijos de Lot. Selah
Hazles como a Madián,
Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón;
10 Que perecieron en Endor,
Fueron hechos como estiércol para la tierra.
11 Pon a sus capitanes como a Oreb y a Zeeb;
Como a Zeba y a Zalmuna a todos sus príncipes,
12 Que han dicho: Heredemos para nosotros
Las moradas de Dios.
13 Dios mío, ponlos como torbellinos,
Como hojarascas delante del viento,
14 Como fuego que quema el monte,
Como llama que abrasa el bosque.
15 Persíguelos así con tu tempestad,
Y atérralos con tu torbellino.
16 Llena sus rostros de vergüenza,
Y busquen tu nombre, oh Jehová.
17 Sean afrentados y turbados para siempre;
Sean deshonrados, y perezcan.
18 Y conozcan que tu nombre es Jehová;
Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.
"Queremos traer a nuestros rehenes a casa con vida y queremos traer a aquellos que, desafortunadamente fallecieron, de regreso para ser enterrados en Israel". 1/2 pic.twitter.com/TyqNH0cwp6
10 All my bones shall say, O Lord, who is like You, Who saves a poor man from one stronger than he and a poor man and a needy one from one who robs him.
26 Let them be ashamed and abashed together, those who rejoice at my misfortune; let them be clothed in shame and disgrace, those who raise themselves haughtily over me.
27 Let those who desire my vindication sing praises and rejoice, and let them constantly say, “May the Lord, Who desires the peace of His servant, be magnified.”