Hanukkah, es la festividad de la luz en la que se celebra la victoria. La victoria de la luz sobre la oscuridad.

Janucá es una fiesta Judía donde se conmemora la recuperación de Jerusalem y la nueva dedicación del Templo por los aguerridos y valientes Macabeos. Como lo son ahora, los Soldados de la Fuerza de Defensa de Israel.
Que la luz de Janucá, que brillará en cada hogar JudÍo por ocho días, traiga paz y gozo a todo Eretz Israel.
Las Bendiciones del Encendido de las Velas de Janucá
Las primeras dos bendiciones se recitan con el shamash ya encendido, inmediatamente antes de encender las velas de Januca.
Baruj ata Adonai Eloheinu Melej haolam, Asher kideshanu bemitzvotav, Vetzivanu lehadlik ner shel Januca.
Bendito eres Tú, Hashem, Dios nuestro, Rey del universo, que nos ha santificado con Sus preceptos y nos ha ordenado encender las velas de Januca.
Baruj ata Adonai Eloheinu Melej haolam, Sheasa nisim laavoteinu, baiamim hahem bazman haze.
Bendito eres Tú, Hashem, Dios nuestro, Rey del universo, quien hizo milagros a nuestros antepasados, en aquellos días en esta época.
Cada noche, después de que la primera vela ha sido encendida se recita el himno “Hanerot Halalu”, “Estas velas”:
“Estas velas las encendemos con motivo de los milagros, las maravillas, las salvaciones y las batallas que has realizado con nuestros antepasados en aquellos días en esta época, por intermedio de Tus santos sacerdotes. Durante los ocho días de Januca, estas velas son sagradas y no nos es permitido emplearlas de ninguna manera, sino solamente observarlas para agradecer y alabar tu gran nombre por Tus milagros, maravillas y salvaciones.”