El  7º Mes del Calendario Judío – Thishrei

Sed fructíferos y multiplicaos.

Tishrei es el mes de Efraín, el segundo hijo de José (José tuvo dos hijos, Efraín y Manasés, que llegaron a ser dos de las doce tribus de Israel).

Asimismo, este mes está vinculado con José, referente a una doble porción.

Génesis 49:22–26.

¡Alégremonos porque Di-s tiene una doble porción para nosotros!

 
La lectura de la Torah  de este día, esta relacionado a la concepción.
 
 
Tanto Sara como Ana habían sido estériles durante muchos años antes de dar a luz a estos niños tan esperados.
Cuando la narración bíblica insiste en decirnos: “Ella concibió y dio a luz”, parece decirnos:
Recuerda tu anhelo.
Recuerda cuánto esperaste por este niño.
Recuerda cuánto deseaba este niño.
Cuando decimos las palabras “Hayom harat olam”, se nos recuerda nuevamente:
No olvides tu anhelo.
No olvides la espera.
No olvides el querer.
Esa es la verdadera historia del nacimiento, esa es la verdadera historia de la creación y esa es la verdadera historia de la teshuvá.

Tishrei (Tishri), el primer mes del año Judío (el séptimo contando desde Nisán). 

Ser el séptimo mes es una declaración trascendental. Hay un misterio y una importancia inherente en el número siete; no es casual que Shabat sea el séptimo día de la semana.

El mes de Tishrei está lleno de días de celebración trascendentales y significativos. Comenzando con las Altas Fiestas, en este mes celebramos Rosh Hashaná, los Diez Días de Arrepentimiento, Yom Kipur, Sucot y Simjat Torá. Cada una está lleno de sus propias costumbres y rituales significativos. Algunos son días reservados para la reflexión y el examen de conciencia. Algunos son días alegres llenos de celebraciones feliz.

Todos estos días, a lo largo del mes de Tishrei, son oportunidades para conectarnos, inspirarnos y sentirnos más realizados y en sintonía con nuestro verdadero yo interior. Tishrei es considerado la “cabeza” del año y la reserva de la que obtenemos nuestra fuerza e inspiración durante todo el año que viene.

El Arizal, el gran místico que vivió en Tzfat hace cerca de 500 años, nos dice que: “Cada año en Rosh HaShaná, entra una nueva luz intelectual al mundo, abriendo nuestras mentes para que podamos ver lo que vio Adam”. Es un día en el que podemos evaluar quiénes somos, adónde estamos yendo, y hasta qué punto estamos viviendo nuestras vidas como verdaderos seres humanos.

Referencias:

chabad.org/calendar/view/day.

chabad.org/jewish/Tishrei

Hayom Harat Olam

 

 

Saludos:

 Para un varón: “Leshaná tová tikatev vetichatem”.

Para una mujer: “Leshanah tovah tikatevee vetichatemee”

(“Que seas inscrito y sellado por un buen año”).

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